María Jesús Montero presenta el proyecto que se desarrollará en la avenida José Ortega y Gasset y cuyas obras comenzarán antes de que finalice el año

La Consejería de Hacienda y Administración Pública invertirá 17,5 millones de euros en la construcción de un nuevo edificio administrativo de la Junta de Andalucía en la ciudad de Málaga. Una nueva sede que, según ha indicado la consejera de Hacienda y Administración Pública, María Jesús Montero, “dará mayor facilidad a los ciudadanos para la realización de trámites y también ahorrará costes a la administración”.

Montero ha avanzado que en el nuevo edificio se ubicarán las delegaciones territoriales de Fomento y Vivienda y de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, lo que permitirá un ahorro de unos 900.000 euros anuales en alquileres. Asimismo, ha explicado que el pasado viernes se firmó el acuerdo de inicio del expediente para la contratación de las obras que, atendiendo a las previsiones de su departamento, serán adjudicadas entre septiembre y octubre, con el fin de que comiencen antes de que finalice 2018. El responsable del diseño es el estudio Sánchez Carrero Arquitectos y el plazo de ejecución se ha fijado en 30 meses.

La consejera ha presentado el proyecto que se desarrollará en el número 72 de la avenida José Ortega y Gasset de la capital, sobre una parcela de 2.781 metros cuadrados en la que actualmente se encuentra el antiguo Laboratorio de Control de Calidad de la Edificación. Este edificio, que se ha venido utilizando como archivo, quedará integrado en el proyecto junto a una construcción de nueva planta.

La consejera ha explicado que esta actuación forma parte del proyecto de concentración de sedes administrativas que está impulsando su departamento, en una apuesta por “el ahorro y la eficiencia”, así como para “la recuperación de espacios atractivos para la ciudad y confortables para el trabajo de los profesionales públicos”.

El proyecto vela por la integración en el entorno y el respeto al medio ambiente del nuevo edificio. El resultado será un edificación sostenible con la máxima calificación energética prevista en la normativa. En su construcción se cuidarán aspectos como la durabilidad de los materiales y la facilidad de su mantenimiento, así como las condiciones climáticas, de iluminación y ventilación, la ausencia de ruidos y la ergonomía, para garantizar la calidad del ambiente de trabajo. La previsión es que en estas dependencias presten servicio en torno a 500 empleados públicos.

La nueva construcción, de ocho plantas de altura más castillete y cuatro plantas de sótano, tendrá una superficie total de 13.850 metros cuadrados. El edificio se concibe de forma modular y flexible en una planta tipo organizada a partir de un módulo estructural de 7,20 x 7,20 metros, lo que permite una configuración funcional de los espacios. En el exterior, tres de sus fachadas se cubren con paneles modulados de distintas tonalidades que crean una composición aleatoria, mientras que la cuarta fachada se resuelve con un muro cortina con protección de lamas verticales automatizadas.