La vida parece tener unas pautas, unas fases establecidas. Nacer, crecer, estudiar, conocer a alguien, salir, casarse con la media naranja, tener trabajo y formar una familia. Una vida ideal, el camino que se debe seguir y cómo conseguir esa deseada felicidad. Pero, ¿hasta qué punto es cierto?

Crecer es un todo un proceso en el que no se para de aprender. Ya no solo por el sistema educativo sino con todas las personas del entorno y con las vivencias compartidas. Al final, con la interacción social a lo largo de la existencia, es normal conocer a otra persona, enamorarse y que surja atracción y deseo. 

¿Cómo es la primera pareja?

Al principio, como en las películas, todo parece genial. El juego de miradas, los primeros besos, ese nivel de confianza, las primeras intimidades y un largo etcétera. Un montón de primeras experiencias que se comparten con esa persona especial. Por eso todo el mundo tiende a dejarse llevar y creer plenamente en el otro, olvidándose a veces de uno mismo. 

Hay ocasiones en las que es todo tan intenso cuando se siente ese amor por primera vez que no se gestiona adecuadamente. A diferencia de con las escorts de Málaga, aquí se ven involucrados muchos sentimientos. El mundo de una persona es su pareja y todo gira en torno a ella. O incluso lo que en ese momento se cree que es “amor”.

Además, de normal, todo esto suele suceder a una edad muy temprana cuando aún se está formando por completo la personalidad y la opinión sobre muchos aspectos y cosas. Por lo que es normal que entre ambas partes de la pareja, se vaya creciendo y aprendiendo con el tiempo.

Como en todas las primeras veces, la costumbre es cometer errores y lo raro es que salga todo perfecto. Por lo que no suele haber buenos resultados. Al final, alguno de los dos acaba con el corazón roto. Las realidades cambian, los intereses varían y los caminos de vida se separaran. 

A la hora de convivir y compartir tiempo y sentimientos con una persona es importante tener esto en cuenta. Se trata de prioridades, la pareja es importante pero también es importante dedicarse tiempo a uno mismo.

Aunque es cierto que no es necesario que así sea una primera relación, puede ser la segunda o tercera o cualquiera. Pero, como dicen, de los errores se aprende. Se trata de experiencias que se viven y que ayudan a conocerse mejor. Qué es aquello que se desea pero sobre todo que es lo que no. 

Las personas cambian y evolucionan

Nadie es perfecto ni hay que pretender serlo. Desgraciadamente no hay una guía de qué hacer para conseguir una relación perfecta. Pero sí hay una serie de consejos para que la segunda relación sea notablemente mejor que la anterior.

Lo primero es que haya amor y deseo. Si no hay amor y tan solo deseo se podría obtener lo mismo con una de las escorts de México. El amor es la base fundamental de toda relación. Además de la atracción física que junto con las anteriores hace que aumenten las ganas de estar juntos y la motivación por verse y saber del otro.

También es importante la comunicación. Ser sincero y coherente con lo que se desea, las preocupaciones y problemas para poder resolverlos y que la relación salga fortalecida. Mantener el contacto, interesarse por la vida de la otra persona.

Otro de los aspectos importantes es la fidelidad. Hoy en día existen muchos tipos diferentes de relaciones: abiertas, poliamorosas, monógamas… La idea es buscar el equilibrio y adecuarse a lo que todas las personas involucradas en la pareja estén de acuerdo. Si se desea experimentar y buscar otros placeres fuera de esa persona especial con alguna escort de Sevilla, por ejemplo, antes se ha de comunicar y consensuar. 

Además de esto, también es necesario encontrar un espacio propio. Tener y dedicarse tiempo a uno mismo es igual de importante que compartirlo con la pareja. Dedicarse al crecimiento personal y a conseguir los objetivos propios. 

Por último hay que empatizar, ser comprensivo y paciente. Hay situaciones y situaciones, por lo que antes de pensar sin conocer, es mejor preguntar y conocer todos los detalles. No tomar decisiones precipitadas y pensar bien las cosas. 

Entonces, ¿es mejor el segundo que el primer amor?

La respuesta es sencilla: depende. Cada relación, al igual que cada persona, es diferente y es toda una aventura vivirla. No sigue normalmente normas lógicas de A – B – C. Puede convertirse en toda una montaña rusa emocional. Pero con confianza y ganas, puede funcionar. Poder contar con la pareja, es tener a alguien siempre ahí para contarle y apoyarse cuando se necesite es algo muy bonito. Pero lo que es más importante es todo lo que aporta tanto física como emocionalmente. Por lo que es fundamental darle una oportunidad al amor, vencer al miedo y atreverse a conocer e intimar con nuevas personas para seguir creciendo y avanzando. 

(Deborah Salas) 

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