(Jose Mateos Mariscal, Wuppertal Alemania)

“Un cielo sin nubes puede ser hermoso, pero faltaría la lluvia que riega los campos para que prospere la vida… Una vida sin retos puede ser cómoda, pero faltarían los triunfos y fracasos para darle sentido a la existencia”
(Ivan Thompson)

¿Cuántos Españoles se han marchado de su país? Pese la disparidad de cifras, las más recientes y de mayor rigurosidad dan cuenta de que la emigración de ciudadanos de este país en los últimos dos años.

“En un mundo globalizado como el de hoy, todo pareciera moverse con mayor libertad. Decimos ‘pareciera’, porque cuando nos centramos en las personas, nos damos cuenta que esto no es verdad”.
Una de cada 4 personas migrantes vive en condiciones de grave precariedad, discriminación social y racial.

Desahucios que han llevado a que familias completas suban a aviones de bajo coste un éxodo en España crucen océanos y apuesten por una nueva vida por la pequeña posibilidad de tener una vida mejor. Cuando no se tiene nada, la mínima ganancia aparece como un triunfo irrefutable.

Los Españoles huyen como de la peste y en proporciones nunca antes vistas. Muchos dejan atrás profesiones, padres e hijos, Hermanos, propiedades y amigos. Los acompañan sentimientos encontrados: la esperanza de una vida mejor y el dolor de dejar una tierra de la que nunca pensaron salir , desahucios , Paro de larga duración, Precariedad motivos de la emigración.

Soy José Mateos Mariscal, trabajador autónomo en mi país, España, perjudicado por una crisis económica. Perdí todo: mi piso, mi coche, todo menos mi dignidad. Después de dos desahucios la crisis me transportó a Alemania con mi mujer y mis dos hijos (mi niña de 12 y mi niño de 8 en aquel entonces, 2013).
Un 3 de junio decidimos embarcarnos en la aventura (tuvimos que elegir entre la aventura o perder a los chicos y la ayuda social que percibíamos). Nuestra situación era la de estar de desahucio en desahucio y los asistentes sociales estaban tras nosotros. Vivíamos la odisea de una familia en paro.

las dificultades que me enfrente al llegar a Alemania; una de ellas es el tormento sicológico que se puede presentar cuando se ha vivido una experiencia tan traumática como huir de la miseria y el desahucio el peligro ha pasado. El trastorno de estrés postraumático (TEPT) es un problema frecuente entre los emigrantes que llegamos a Alemania.

“Los alemanes hablan alemán y si quieres trabajar en algo de verdad que merezca la pena o relacionado con estudios superiores vas a tener que aprenderlo sí o sí y bastante bien, además”. Si no se habla el idioma lo normal es acabar con un trabajo por horas pésimamente pagado en hostelería o atención al cliente en español, “Mal, atender a clientes enfadados y ganar poco”.

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