Las actuaciones de Consumo se realizan en unas fechas en las que se multiplica la venta de aparatos para combatir el frío
Con la llegada de las bajas temperaturas invernales, se multiplica la venta de aparatos de calefacción como braseros, estufas, loritos y calefactores eléctricos. Con el objetivo de vigilar que los aparatos comercializados en Andalucía cumplen la normativa y los requisitos esenciales de calidad y seguridad industrial que les son de aplicación, la Dirección General de Consumo, dependiente de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, que dirige Antonio Sanz; ha participado en una campaña de inspección nacional entre los meses de noviembre y diciembre del pasado año.
Dicha campaña ha comprendido la realización, por parte del Servicio de Consumo de Málaga, de una decena de controles de etiquetado de productos y el envío de muestras para su ensayo en un laboratorio, a fin de verificar que se cumplen los requisitos de seguridad. En caso de detectar incumplimientos que afectan a la seguridad del producto, se procede a introducir el mismo en la Red de Alerta de productos no alimenticios, un sistema de intercambio rápido de información en el que operan las autoridades competentes en materia de consumo y que tiene como objetivo la retirada del mercado del producto peligroso.
En las actuaciones inspectoras, se ha vigilado en especial el cumplimiento de la normativa en cuanto al etiquetado, que debe reflejar con claridad una serie de datos obligatorios (nombre del producto, entidad fabricante, marcado CE, marcado de recogida selectiva, etc.). Además, el etiquetado también debe detallar la potencia máxima, tensión de alimentación y consumo eléctrico, e incorporar instrucciones, advertencias o consejos para la instalación, mantenimiento, manejo o manipulación, peligrosidad o condiciones de seguridad.
A la hora de usar este tipo de productos, desde la Dirección General de Consumo, se recuerdan una serie de pautas esenciales para prevenir cualquier incidente.
Es fundamental que los braseros, estufas o calefactores estén suficientemente alejados de materiales inflamables como cortinas, muebles, ropa de cama o cualquier otro material que pudiera ser combustible. Nunca deben dejarse estos aparatos encendidos sin supervisión, como, por ejemplo, marcharse de casa o quedarse dormido con el aparato encendido, y hay que asegurar una correcta ventilación de la estancia. Asimismo, se desaconseja totalmente tapar los aparatos como por ejemplo, para secar ropa, ya que estos productos no están diseñados para ello y podría generarse un incendio. Se aconseja vigilar regularmente el estado del cableado, y evitar sobrecargar las regletas.
Consumo recuerda la importancia de adquirir los productos en lugares autorizados, y evitar a toda costa acudir al comercio ilegal o establecimientos de dudosa confianza.
Consumo Responde
Ante cualquier duda o consulta en materia de consumo, la ciudadanía puede contactar con Consumo Responde, un servicio gratuito de información y asesoramiento a las personas consumidoras y usuarias, impulsado por la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía. Se trata de un servicio multicanal, al que se puede acceder a través del número de teléfono gratuito 900 21 50 80, y del correo consumoresponde@juntadeandalucia.es, ambos en horario de atención de 8 a 20 horas de lunes a viernes y de 8 a 15 horas los sábados (salvo festivos); así como a través de la página web https://www.consumoresponde.es,y de los perfiles de X (@consumoresponde), Facebook (www.facebook.com/consumoresponde) e Instagram (@consumoresponde).
También se puede recibir asesoramiento en los Servicios Provinciales de Consumo de las delegaciones territoriales de Sanidad, Presidencia y Emergencias presentes en todas las capitales de provincia, así como en las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC), y en las organizaciones de personas consumidoras y usuarias.












