Más de medio centenar de alumnos y alumnas de Ciencias, Tecnología, Arte y Salud se sumergen en esta singular iniciativa de APIDMA que, a través de un recorrido por la Málaga Industrial sintetizado en más de 200 artefactos que en algún caso cuentan con más de un siglo y medio de antigüedad, busca ofrecer a los jóvenes las claves que han permitido el desarrollo tecnológico que arrancó con la Revolución Industrial
Los estudiantes también participaron en el taller ‘La electricidad hasta Edición y Tesla’, con experimentos y pruebas, dirigido por el profesor de la UMA y director del Museo Andaluz de la Educación (MAE) José Antonio Mañas.
Hubo un tiempo en el que la historia de la Industria española se escribía en clave malagueña. Lo hacía en las decenas de factorías que salpicaban la capital de la Costa del Sol; y en el interior de fábricas metalúrgicas, textiles y manufactureras de todo tipo que se extendían por la provincia. El titular del departamento de Historia y Doctor en Patrimonio Industrial Antonio Santiago Ramos habla de la “Revolución Industrial que tuvo lugar en el Sur del Sur”, cita con la que alude al auge del sector Secundario en una Málaga que hoy es sinónimo de turismo de Sol y Playa pero en la que en otro tiempo las chimeneas poblaban un litoral al que nadie se acercaba en bañador. Con el objetivo de mostrar la evolución de la tecnología desde los orígenes de la Revolución Industrial hasta nuestros días “y hacerlo desde una perspectiva didáctica que permita al público en general, pero principalmente a jóvenes de enseñanzas medias, Bachillerato y Formación Profesional, valorar su importancia; la Asociación en Defensa de las Chimeneas y el Patrimonio Industrial de Málaga (APIDMA) ha puesto en marcha el proyecto ‘Máquinas para enseñar. El potencial didáctico del Patrimonio Industrial’. “Una de las claves es la de mostrar y explicar en formato didáctico para entender cómo hemos llegado a la época actual” -comenta el profesor Santiago, también comisario de la muestra y miembro de APIDMA-. La iniciativa se prolongará hasta el próximo 21 de febrero y en ella toman parte profesores, investigadores y expertos de distintos ámbitos. Serán protagonistas de charlas, encuentros y mesas redondas en la sede de la Sociedad Económica de Amigos de País.
VISITA Y TALLER INMERSIVO
Medio centenar de estudiantes de Bachillerato de El Pinar (Tecnológico, Salud, Ciencias y Artístico) ya han tenido la oportunidad de conocer la muestra de primera mano y tomar partido en un taller experiencial sobre energía eléctrica -‘La electricidad hasta Edición y Tesla’- dirigido por el director del Museo Andaluz de la Educación (MAE) José Antonio Mañas y en el que con distintos experimentos -desde un arco voltaico hasta la recreación de la jaula de Faraday, entre otros- y en el formato divertido que distingue al profesor Mañas; los alumnos y alumnas de El Pinar pudieron observar las leyes que rigen una de las fuentes de energía que a día de hoy mueve el mundo. El propio profesor Santiago guió a los jóvenes a través de los distintos escenarios en los que se ha organizado la exposición -desde la siderurgia, hasta el textil, la minería, la industria química, la imprenta o la trilogía agraria mediterránea (vino, aceite y cereal)-, explicando la importancia y contribución de cada uno de ellos al desarrollo tecnológico posterior; así como su funcionalidad en el periodo en el que estuvieron activos. Son más de 200 piezas de todo tipo, algunas de ellas con un valor patrimonial incalculable. La iniciativa cuenta con el patrocinio de la Diputación de Málaga; a la que se han sumado 15 organizaciones más, en calidad de instituciones colaboradores, entre ellas, el citado MAE, el Colegio El Pinar, la Academia de Ciencias de Málaga o la propia Sociedad Económica de Amigos del País, en cuya sede se desarrolla el proyecto y que acoge la exposición de máquinas y escenarios industriales.
La exposición es un proyecto de APIDMA que cuenta con el patrocinio del área de Cultura de la Diputación Provincial de Málaga. La muestra presta atención al patrimonio mueble, como máquinas, herramientas, maquetas, aparatos científicos y tecnológicos, publicidad y documentos, que proyectan una visión muy completa del notable desarrollo industrial que experimentó la ciudad de Málaga desde el primer tercio del siglo XIX y hasta bastante avanzado el siglo XX; especialmente en sectores como la siderurgia, la electricidad, el textil, la minería, la maquinaria agrícola y la química -entre otros-. También se sirve de la realidad virtual a través del proyecto del Grupo de Trabajo en Patrimonio Industrial (PATRIF), perteneciente a la Sociedad de Ingeniería de Fabricación (SIF), para llevar el pasado histórico hasta nuestros días gracias a una innovación que permite recrear antiguas maquinarias y contemplarlas en funcionamiento para facilitar su comprensión.












