La confirmación de que la conexión de Alta Velocidad entre Málaga y el resto de España no se restablecerá hasta finales de abril ha provocado una fuerte reacción institucional en la provincia. Desde la Junta de Andalucía y la Diputación de Málaga han advertido de las graves consecuencias que este nuevo retraso puede tener para el turismo, los autónomos y las pequeñas y medianas empresas en un momento clave del calendario.
El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, ha calificado de “desoladoras” las declaraciones del presidente de Adif, que ha anunciado que la reapertura de la línea AVE seguirá retrasándose y sin una fecha definitiva clara.
Salado ha lamentado que esta situación suponga en la práctica la desconexión ferroviaria de Málaga con el resto del país en plena antesala de la Semana Santa, uno de los periodos de mayor actividad turística y económica del año para la provincia.
“La desconexión de Málaga con el resto de España, sin fecha de reapertura y sin garantías, es un golpe durísimo a la provincia y a sus previsiones económicas”, ha señalado.
El presidente de la Diputación ha subrayado que el impacto no afecta únicamente al sector turístico, sino también a miles de autónomos, comercios y pequeñas empresas que dependen en gran medida del flujo de visitantes que llega a la provincia durante estas fechas.
Además, ha criticado la falta de información y de plazos claros por parte del Gobierno central, lo que, a su juicio, genera una incertidumbre que agrava aún más el problema.
“Málaga merece explicaciones, plazos claros y soluciones”, ha reclamado.
Desde la Junta de Andalucía también se han mostrado muy críticos con la situación y han asegurado que defenderán los intereses de la provincia con todos los instrumentos a su alcance, denunciando lo que consideran un nuevo episodio del déficit ferroviario que sufre Andalucía.
En este sentido, Salado ha comparado la situación con la rapidez con la que se resolvieron otros problemas ferroviarios en España.
“Lo rápido que se arregló el caos de Rodalies y aquí seguimos esperando que el Gobierno dé respuesta a nuestras reclamaciones”, ha señalado.
Las instituciones malagueñas temen que el retraso en la reapertura del AVE suponga la pérdida de una parte importante del impacto económico de la Semana Santa, una de las principales citas turísticas del año en la provincia, que cada año atrae a miles de visitantes nacionales.












