Cada administración aporta 746.000 euros para la ejecución de este proyecto, que incluye ampliar la capacidad de tratamiento terciario de la depuradora del Guadalhorce y la instalación de 10,3 kilómetros de tuberías
Francisco Salado destaca que la depuración de las aguas residuales y su aprovechamiento es uno de los pilares fundamentales dentro de la gestión del ciclo del agua
Hoy se han puesto en marcha las obras para crear una red de aguas regeneradas para riego de zonas verdes de la zona oeste de Málaga y de Torremolinos. Se trata de una iniciativa en la que se han aliado la Diputación de Málaga y los ayuntamientos de Málaga y Torremolinos, que en agosto pasado firmaron convenios para financiar las obras, que contarán con una aportación de 746.000 euros por parte de cada administración.
El proyecto contempla ampliar la capacidad de tratamiento terciario de la depuradora del Guadalhorce y construir 10,3 kilómetros de tuberías. Con ello se conseguirá un ahorro de agua potable de casi dos hectómetros cúbicos al año gracias a que se preservan los acuíferos del Bajo Guadalhorce y de la Sierra de Mijas y a que se utilizará agua regenerada para regar nuevos parques de la capital (como el Benítez y Arraijanal), el campo de golf del Parador y nuevas zonas como Rojas-Santa Tecla.
El presidente de la Diputación de Málaga, Francisco Salado, ha participado hoy en el acto de colocación de la primera piedra, que simboliza el comienzo de las obras, junto al alcalde de Málaga, Francisco Salado, y la alcaldesa de Torremolinos, Margarita del Cid.
Salado ha resaltado que el proyecto es un ejemplo de lo que los ciudadanos esperan de las administraciones públicas: colaboración y cooperación para abordar los retos y las necesidades de nuestra provincia, como el tema del agua, que, cíclicamente, supone un grave problema.
“Ahora, afortunadamente, -ha añadido- tras el tren de borrascas que sufrimos durante enero y febrero, estamos en un momento privilegiado en cuanto a las reservas hídricas, pero no debemos perder de vista que el problema de nuestra provincia sigue latente. Sabemos, por experiencia, que la sequía volverá y que los periodos de falta o escasez de lluvias son cada vez más largos. Así que tenemos que seguir trabajando, porque, aunque contemos ahora con importantes reservas, no podemos olvidar que padecemos un déficit hídrico estructural”.
Francisco Salado ha incidido en que la depuración de las aguas residuales y su aprovechamiento es uno de los pilares fundamentales dentro de la gestión del ciclo del agua. Y ha explicado que la contribución de la Diputación a este proyecto está dentro de la línea de los últimos años en los que se ha apostado por mejorar las infraestructuras hídricas de los municipios, incrementar el aprovechamiento de aguas residuales y lograr un mayor ahorro y un uso más eficiente del agua.
En este sentido, ha apuntado que solo en materia de mejoras en la depuración de las aguas residuales y de incremento del uso de aguas regeneradas para riego agrícola la institución provincial ha invertido 12,5 millones de euros en los últimos cuatro años. Y ha indicado que este año se movilizarán 27,9 millones de euros para la mejora del ciclo integral del agua.
Proyecto
El proyecto para el aprovechamiento de aguas regeneradas incluye la ampliación de la capacidad de tratamiento terciario existente en la EDAR Guadalhorce mediante una optimización de las infraestructuras de filtrado para, a partir de dos nuevas estaciones de bombeo, poder transportar el agua regenerada a través de una red de distribución de 10,3 kilómetros de tuberías, de los que 9,1 se ejecutarán actualmente quedando pendiente el resto, que afecta a zonas urbanísticas aún no desarrolladas o pendientes de tramitación.
Esta nueva infraestructura estará compuesta por una conducción principal de 3.647 metros de longitud que discurrirá bajo la avenida de Velázquez y la carretera MA-21, desde la que partirán cinco ramales secundarios para llegar a instalaciones de gran consumo de distintos sectores como el parque del Campamento Benítez o el proyectado en Arraijanal, el Parador de Málaga Golf, la Academia del Málaga Club de Fútbol o el Ayuntamiento de Torremolinos. En paralelo, también está prevista una tubería independiente de 2.278 metros para el suministro de agua de calidad especial, ultrafiltrada, al Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol para otros usos.
En total, se estima que estos futuros usuarios necesitan casi dos hectómetros cúbicos de agua al año, con lo que la creación de esta infraestructura contribuirá a preservar otros recursos hídricos existentes. Así, con la ejecución de este proyecto se podrán preservar unos 700.000 metros cúbicos al año que actualmente se extraen del acuífero del Bajo Guadalhorce que se destinarán al abastecimiento, así como otros 625.000 metros cúbicos anuales que el municipio de Torremolinos obtiene del acuífero de la Sierra de Mijas para riego, además de posibilitar el suministro de agua regenerada a zonas verdes de nuevos desarrollos de ambos municipios.
La red de aguas regeneradas forma parte de un proyecto más amplio que el Ayuntamiento de Málaga ha adjudicado a la unión temporal de empresas formada por PTOC y UC10 por 6.541.129,1 euros y un plazo de ejecución de 12 meses.
Además de esta red, también está previsto aprovechar la ejecución de las obras para acometer la renovación de la red de abastecimiento de agua potable que compartiría trazado con la tubería troncal de aguas regeneradas, así como la separación de redes pluviales y residuales en la carretera de Guadalmar desde el parque empresarial Villa Rosa hasta la estación de bombeo Pascal, ligada a la remodelación de todo el sistema de saneamiento que se está ejecutando en Guadalmar.










