No cabe lugar a dudas de que la hospitalidad es una cualidad , virtud o   valor que está enlazada y hermanada de una manera muy directa con la educación y los buenos modales.

En nuestra sociedad de Málaga y provincia, siempre hemos sido conocidos  por nuestra amabilidad , afectividad y capacidad de acogida.

Pues bien por mi experiencia y conocimiento de muchos centros educativos de secundaria en Málaga Capital (Varios centros) y en toda la provincia: Alhaurín de la torre,Torremolinos,Estación de Cártama ,  Cártama, Fuengirola, Las lagunas de Mijas , Vélez Málaga, Benalmádena (Arroyo de la Miel), Alora, Campanillas etc…

Es muy cierto que en nuestra estimada provincia malagueña, las virtudes de la hospitalidad, de la afectividad y del calor humano hacia las personas que provienen de diferentes orígenes para convivir con nosotros  están muy extendidas y bastante  consolidadas.

Podría atreverme a decir que son el día a día en muchísimos centros de enseñanza.

Se elaboran planes de acogida para  estudiantes extranjeros, se diseñan programaciones para la enseñanza del castellano como segunda lengua y se aborda con mucha seriedad la integración de estas personas en el contexto educativo y social malagüeño.

Podemos decir que educativa y socialmente los malagueños y malagueñas son mayoritariamente ciudadanos acogedores, hospitalarios y cariñosos, además de estar muy acostumbrados a convivir con turistas de otras nacionalidades y con personas que han elegido para continuar sus vidas nuestra capital y nuestra provincia.

Estás cualidades de los habitantes malagueños crean la posiblidad de contar con un ambiente cálido, de bienvenida y de apoyo a las personas que desean tener una convivencia digna en un país que los recibe de una manera positiva y adecuada.

Por lo tanto se podría decir que el contexto social y educativo de Málaga es uno de los más óptimos para desarrollar una integración beneficiosa e bidireccional entre ambas culturas la que llega y la que los recibe.

Este entorno tan positivo genera un aliciente para todos con objeto de enriquecernos mutuamente en diversos aspectos tales como el intercambio, cultural, de opiniones, de creencias , de modos de vida y de maneras de entender el mundo.

Es más que razonable pensar que estas actitudes y comportamientos están destinados a  generar ambientes sociales y educacionales muy alentadores para continuar trabajando social y educativamente en la integración y posterior inclusión de todas estas nuevas personas que van a dar y recibir muchas cosas buenas residiendo junto a nosotros.

No hay ninguna duda de que este contexto previene actitudes, xenófobas y racistas y genera contextos de aprendizaje y de intercambios interpersonales de lo más esperanzadores.

En conclusión los malagueños y malagueñas son en su mayoría unas buenas y grandes personas y esto es una base muy prometedora para tener un futuro muy integrador y óptimo en toda la provincia de Málaga y de todo ello debemos estar orgullosos todos y todas, porque es una señal de humanización y de socialización muy meritoria , positiva y amigable.

Jesús Miguel Relinque Mota profesor de Atal e interculturalidad del IES Galileo de Alhaurín de la torre, IES Juan Ramón Jiménez de Málaga capital e IES Playamar y Los Manantiales de Torremolinos.