A mí modo de ver , La justicia es el último refugio del desamparado; es a donde el ser humano acude cuando necesita verdadera, y en muchas ocasiones desesperadamente, que se le defienda a él o a sus seres queridos.

Por lo tanto, su importancia en una sociedad democrática es capital, absolutamente necesaria e indiscutible.

Sin justicia, el ciudadano queda a merced de la crueldad y el abuso.

Es lo que pasa en las naciones donde imperan las dictaduras , los seres humanos son sometidos a situaciones horribles en las que las injusticias son las que se imponen ante la impotencia y fragilidad de los individuos o grupos de individuos que ruegan e imploran que se les juzgue de una manera objetiva e imparcial y no de un modo totalmente subjetivo , parcial además de extremadamente radical y severo sin dar explicaciones de ninguna clase.

Por su parte, la educación es, sin duda alguna, el pilar más importante sobre el que se va a construir el futuro y las vidas de los jóvenes ciudadanos.

Ellos serán quienes hagan que las generaciones venideras sean cada vez más justas, bondadosas, equilibradas, solidarias, empáticas, sociables y generosas con los otros.

Por consiguiente, desde mi punto de vista, la educación es la columna vertebral de las vidas de las personas y la base absolutamente especial para su desarrollo individual y psicosocial.

La educación permite que las personas se desarrollen con resiliencia, con socialización y con un respeto profundo por los límites entre ellos mismos y el resto de las personas con las que conviven.

En definitiva, la educación es un asunto de una relevancia gigantesca: es aquello que nos hace verdaderos seres sociales y nos desprimitiviza.

Es necesario insistir en algunos aspectos que considero vitales para una pedagogía exitosa y permanente en las vidas futuras de los estudiantes.

El primero es el sentido del humor , como docentes debemos llevar una chispa de alegría a nuestras clases para que el alumnado se sienta feliz de venir a nuestra aula y además que se sienta cómodo y bien acogido , de este modo se aprende mucho más y mejor con toda seguridad ,doy fe de ello como alumno que fui y como docente que soy  .

Es indudablemente la mejor forma de conseguir que los estudiantes asistan a las lecciones de manera confortable y tengan ganas de aprender y compartir contigo.

Y por otro lado tener en cuenta la diversidad de aprendizajes múltiples que existen y las emociones y sentimientos de nuestro alumnado.

Hay alumnos que aprenden con memoria fotográfica , otros dibujando , otros con números ,otros con manualidades diversas manipulando otros mediante relatos de cuentos o historias , otros a través de la lectura etc etc ….

Y no me cabe duda que casi todos pueden aprender de distintas maneras porque nuestros cerebros son máquinas inteligentísimas que aún ni siquiera los grandes científicos, sabios o médicos neurólogos han pedido descifrar el límite y las posibilidades que tienen.

Y tener mucho cuidado con las emociones de nuestros alumnos que son niños y adolescentes y no máquinas de memorizar son personas que están en un periodo de maduración general tanto física como psicológica y emocionalmente que deben ser tratados con un especial cuidado y cariño en unos momentos tan importantes para sus futuros vitales.

Por Jesús Miguel Relinque Mota profesor de instituto de La Junta de Andalucía en Málaga y provincia (Experto y Máster en interculturalidad, ELE y filólogo en lengua  inglesa).