El Gobierno aprueba una de las mayores reformas del Reglamento General de Circulación de los últimos años para adaptar la movilidad a la realidad actual de las ciudades
El Consejo de Ministros ha aprobado una importante modificación del Reglamento General de Circulación con el objetivo de reforzar la seguridad vial y adaptar la normativa a los nuevos modelos de movilidad que han surgido en los últimos años.
La reforma supone un cambio significativo en la filosofía de la norma, que pasa de centrarse principalmente en los vehículos a poner el foco en las personas, especialmente en aquellos usuarios que presentan una mayor vulnerabilidad en caso de accidente.
Por primera vez, el reglamento incorpora una definición específica de usuario vulnerable de la vía, una categoría que engloba a peatones, ciclistas, motoristas, usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP) y otros colectivos que, por sus características o forma de desplazamiento, tienen un mayor riesgo de sufrir lesiones graves.
Más distancia y menor velocidad al adelantar ciclistas
Uno de los cambios más relevantes afecta a los adelantamientos a bicicletas en carreteras interurbanas. Los conductores deberán extremar las precauciones, reduciendo la velocidad de forma significativa y garantizando una separación lateral suficiente para evitar situaciones de riesgo.
Además, en vías con varios carriles por sentido, el adelantamiento deberá realizarse ocupando completamente el carril contiguo cuando las circunstancias lo permitan, reforzando así la protección de los ciclistas.
Nuevas obligaciones para los usuarios de patinetes eléctricos
Los vehículos de movilidad personal continúan ganando presencia en calles y ciudades, por lo que la reforma establece nuevas exigencias para mejorar la seguridad de sus usuarios.
Entre las novedades destaca la fijación de una edad mínima para su utilización, la obligatoriedad del casco y el uso de elementos reflectantes durante la noche o en condiciones de baja visibilidad.
También se refuerzan los requisitos relacionados con la iluminación y la visibilidad de estos vehículos.
Mayor seguridad para los motoristas
La nueva normativa incorpora medidas específicas destinadas a los conductores de motocicletas, uno de los colectivos más expuestos en caso de accidente.
Entre ellas figura la obligatoriedad de utilizar determinados elementos de protección personal durante la circulación por vías interurbanas, así como el refuerzo de las recomendaciones de equipamiento para reducir la gravedad de posibles lesiones.
Carriles de emergencia en situaciones de retención
Otra de las novedades destacadas es la regulación de los denominados carriles de emergencia. Cuando se produzcan grandes retenciones en determinadas vías, los conductores deberán facilitar la creación de un corredor central que permita el paso rápido de ambulancias, bomberos, fuerzas de seguridad y otros vehículos de emergencias.
La medida busca reducir los tiempos de respuesta en situaciones críticas y mejorar la atención a las víctimas de accidentes.
Ciudades más seguras y movilidad más sostenible
La reforma incorpora además nuevas herramientas para proteger los desplazamientos urbanos, especialmente en los entornos escolares y en las zonas con elevada presencia de peatones y ciclistas.
El texto persigue mejorar la convivencia entre todos los usuarios de la vía pública y avanzar hacia un modelo de movilidad más seguro, accesible y sostenible.
Entrada en vigor
La mayor parte de las modificaciones comenzarán a aplicarse a partir del próximo otoño, aunque algunas medidas técnicas relacionadas con determinados vehículos dispondrán de periodos transitorios para facilitar su adaptación.
Con esta actualización, el Gobierno pretende reducir la siniestralidad vial y responder a la transformación que ha experimentado la movilidad en España durante las últimas dos décadas, marcada por la irrupción de nuevos medios de transporte y una creciente demanda de espacios urbanos más seguros para todos.












