El incendio forestal declarado entre Benahavís y Estepona ha puesto a prueba durante las últimas horas la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia de la provincia de Málaga. La magnitud del fuego obligó a movilizar un importante dispositivo coordinado por el Consorcio Provincial de Bomberos (CPB) de la Diputación de Málaga, que llegó a reunir a 42 efectivos y 15 vehículos especializados durante las dos jornadas de trabajo.
La emergencia, que obligó al desalojo preventivo de viviendas próximas y provocó el corte temporal de la AP-7, movilizó recursos procedentes de varios municipios de la Costa del Sol y la Serranía de Ronda, evidenciando la importancia de la colaboración entre parques de bomberos ante este tipo de situaciones.
Según los datos facilitados por el CPB Málaga, un total de 23 bomberos y ocho vehículos pertenecían a los parques de Estepona y Algatocín, mientras que el resto de efectivos procedían de los servicios de extinción de Marbella, Fuengirola, Mijas y Benalmádena.
La intervención se desarrolló en dos fases claramente diferenciadas. La primera comenzó durante la tarde del jueves, cuando las llamas avanzaron por una zona forestal cercana a urbanizaciones y vías de comunicación. Durante toda la noche trabajaron cinco dotaciones del Consorcio Provincial y dos dotaciones de Marbella, sumando 22 efectivos centrados en contener el avance del fuego y proteger las zonas habitadas.
La segunda fase se ha desarrollado durante la jornada de este viernes. Una vez estabilizado el incendio, los trabajos se han centrado en la vigilancia y el refresco del perímetro para evitar posibles reactivaciones. Para ello permanecen desplegados efectivos de Estepona, Marbella, Fuengirola, Mijas y Benalmádena bajo la coordinación permanente del Oficial de Zona desde el Puesto de Mando Avanzado.
La actuación conjunta de los distintos cuerpos de emergencia, junto con los medios del Plan Infoca, ha permitido controlar una situación especialmente delicada en plena temporada de alto riesgo de incendios forestales.
El incendio de Benahavís vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de muchas zonas de la provincia durante los meses de verano y la necesidad de mantener la máxima precaución ante cualquier actividad susceptible de provocar un fuego.











