(Por Jmm Caminero) Creo que el genio/drama hispánico es siempre caer en la tentación de la ruptura/ conflicto y no en el consenso/pacto. Ir despacio pero seguros. ¿Estamos en un momento de esos?

El tiempo te enseña que hay dos tipos de personas y colectivos y entidades. Unos, van dejando que las cosas sucedan, con pequeños cambios conceptuales o prácticos, por tanto van evolucionando despacio y cambiando despacio, pero van progresando según los tiempos. Otros, individuos y colectivos y grupos que quieren adelantar los acontecimientos y la historia, y, entonces obligan a los otros que tomen partido, como se suele indicar, obligar a ir más deprisa.

Por lo general, en el primero, se van cambiando y existe un consenso mínimo, los segundos, obligan a la sociedad, a grupos o a individuos a tomar opciones o decisiones, teóricas o prácticas, que no desean tomar, que vienen radicalizaciones.

Es como si el primer grupo va evolucionando poco a poco, por ejemplo, que las mujeres vayan teniendo menos ropa en las faldas y se va produciendo, un cambio casi no perceptible de evolución. Pueden salir algunas voces altisonantes… pero hace cinco décadas de media las faldas iban por debajo de la rodilla, y, ahora de media van por encima. Y, existen algunas confrontaciones o desacuerdos pero es poco, y, van evolucionando. La sociedad y los individuos y los grupos van cambiando poco a poco. No existe esa ruptura o rotura o dislocamiento o radicalizaciones de costuras internas o externas. Es como un río que va marchando con suavidad, casi sin notarse, pero panta rhe, todo fluye, de Heráclito

Pero puede existir otra postura, los que postulan que las faldas que están por debajo de las rodillas inmediatamente, en unos años, pocos, pasen desde debajo de las rodillas a casi el muslo muy arriba. Entonces se producen tensiones graves, luchas dialécticas, y, problemas de todo tipo.

He puesto este ejemplo y este caso, por no poner siempre el de las aceitunas o de los huevos cocidos o fritos o asados en horno o cualquier otro. Pero creo que esto especifica y simplifica mucho la realidad social e histórica. Si un grupo o colectivo equis, reivindicando zeta, se sitúa en la primera posición o en la segunda. Si lo hace en la primera, el tiempo, las razones y las ideas, van cambiando poco a poco. Parece que se va más lento pero en el fondo se camina más deprisa. Pero si se opta por el segundo parece se va más rápido y más profundo, pero se crea en la sociedad enormes desavenencias, encontronazos, preocupaciones, temores, y, hasta temblores… En el primero, por lo general se va hacia delante poco a poco, sin apenas retrocesos, en el segundo se anda cien metros, y, puede que después se retrase cincuenta o doscientos… En el primero se camina con la suavidad del corazón, en el segundo con la violencia del corazón, utilizando una combinación de metáforas que están con nosotros desde hace siglos…

Esto se suele denominar “cambios por consenso o cambios por conflicto”. Y, este ha sido un problema siempre en la ideología o idiosincrasia hispánica. Quizás de todos los sitios. No hemos sabido siempre, es un veredicto o juicio, en todo, si a veces, ir cambiando por consenso, poco a poco, que no se note. Pero el camión va andando. Y, muchas veces se ha optado por cambios radicales, que una parte de la sociedad va en contra de otra, que una parte de la sociedad tiene que soportar los cambios que le produce otra. Y, eso se puede mostrar en cuestiones sociales, culturales, religiosas, políticas, económicas, etc. Y, esto lo puede producir un grupo ideológico, social, político, económico, religioso, etc.

¡Y, éste es el drama de España, éste ha sido el drama de España… Éste…! ¡Y, el problema es que siempre estamos tentados a repetirlo…! ¡Me he preguntado muchas veces, qué tenemos en el fondo del corazón, que demasiadas veces, caemos en las rupturas, en los cambios radicales y, no en cambios poco a poco, pequeños pasos, pactados, consensuados, que vayamos viendo la luz todos, todos o la mayoría de individuos y grupos y colectivos e ideologías…! ¡No  cambios no pactados producidos o incentivados desde abajo o desde arriba…!

¿Alguien decía y preguntaba en una cátedra, por poner de una Facultad de Historia, no podría haberse llegado a un acuerdo y no haberse producido las desamortizaciones…? ¿No podría el Estado haber ido comprando trozos de propiedades eclesiásticas a un precio razonable, poco a poco, y, no crear la confrontación ideológica y económica y cultural y religiosa tan enorme…? ¿Qué para muchos de alguna forma llevamos dos siglos repitiendo de una manera o de otra…? ¿Con distintos nombres y distintas banderas… a veces, copiadas del exterior, produciendo conflictos aquí dentro, y, evitando los de fuera, crear conflictos en sus geografías, siendo nosotros el laboratorio de conflictos… y, no en sus geografías…?

Podríamos hablar de teorías del consenso como en Spencer, Comte, Davis, Moore, Merton, Malinowski, Parsons, Durkheim, etc. Podríamos hablar de teorías del conflicto o ruptura en Engels, Marx,  Coser,  Wallerstein, Gramsci, Weber, Dahrendorf, Collins, Bourdieu, Mills…

Pero el conflicto o el consenso puede darse no sólo a nivel sociopolítico, sino también cultural, ideológico, filosófico, religioso, político, económico, etc. O, en un grupo o cantidad de elementos. Es decir, juntando distintas dimensiones del tema de la sociedad, la naturaleza, la cultura, la metafísica, la religiosidad, la filosofía, etc.

Mire usted el mundo esta mañana, y, observe qué entidades o grupos o ideologías quieren el consenso y quienes desean el conflicto… Evidentemente, el consenso puede ser mayor o menor, y, el conflicto también… ¡Creo que la enorme tentación de quizás todos los hombres, de todas las sociedades y de todos los tiempos, es este problema y esta cuestión…! ¡Querer o no querer, en mayor o menor medida el consenso y lo pactado, poco a poco, o querer el conflicto y la ruptura, en mayor o menor grado, de forma menos pausada…! ¡Aviso para caminantes…! ¡Aviso para hispánicos…! ¡Aviso para ibéricos y celtibéricos…! ¡Paz y pax y pan y bien…!

http://youtube.com/jmmcaminero      © jmm caminero (25 julio 2026 cr).

Fin artículo 5.644º: “La constante tentación: consenso o ruptura”.