(CCOO-Málaga) Doce años después, la propuesta de la empresa no satisface las demandas económicas, organizativas y sociales de la plantilla, y considera que se ha desaprovechado una oportunidad para lograr un acuerdo justo y estable.
Desde el sindicato, se informa a la ciudadanía de que, tras la celebración de una asamblea general, la plantilla ha rechazado de manera clara y mayoritaria la propuesta presentada por la empresa, al considerar que no cumple ni siquiera los mínimos exigidos por las trabajadoras y trabajadores.
Uno de los problemas que más preocupa a la plantilla es la ausencia de una regulación clara de la conducción continuada, una demanda clave de los operadores y operadoras de línea. Pasar tantas horas seguidas al mando del tren provoca cansancio, disminuye la atención y tiene un impacto directo en la seguridad, tanto de quienes trabajan en el Metro como de las personas usuarias y del propio servicio. Aun así, la empresa sigue sin afrontar esta cuestión desde un enfoque preventivo y de seguridad ferroviaria.
La negativa a garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo, la ausencia de una equiparación sectorial con Metro de Sevilla y el bloqueo en mejoras sociales y organizativas están generando un escenario de máxima tensión laboral dentro de la empresa.
La plantilla ha dejado claro que no aceptará una propuesta que no responda a sus necesidades reales y ha respaldado al Comité de Empresa para adoptar las medidas que sean necesarias. Si no se produce un cambio sustancial en la postura de la empresa, el Metro de Málaga se encamina hacia un escenario de movilizaciones y paros, con el consiguiente impacto en el servicio.
El Comité de Empresa mantiene su disposición al diálogo, pero advierte de que, si la Dirección no escucha a la plantilla ni afronta con seriedad la seguridad y la conducción continuada, se verá obligado a adoptar medidas de movilización.












