El centro ha instalado una mesa informativa para informar sobre las patologías asociadas al VPH y cómo prevenirlas
El Hospital Universitario Costa del Sol (HUCS), dependiente del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía ha celebrado esta semana una campaña a través de las redes sociales, medios de comunicación, web y herramientas de comunicación interna (revista interna digital, etc.) para concienciar sobre la importancia de la prevención de la infección de transmisión sexual producida por el virus del papiloma humano (VPH).
Con motivo del ‘Día Internacional de Sensibilización sobre el Virus del Papiloma Humano’ el pasado día 4 de marzo, el Servicio de Ginecología y Obstetricia dirigido por Claudio Maañón y, más concretamente, la unidad de Patología del Tracto Genital Inferior, formada por las ginecólogas Esther Álvarez, Macarena Vázquez, María del Mar Casado y Luz López (Coordinadora de la Unidad de PTGI ) junto a la residente de ginecología, Ana Paula Carmona, han colocado una mesa informativa en este centro hospitalario. Ésta ha sido organizada conjuntamente con la consulta de Infecciones de Transmisión Sexual del área de Dermatología con su responsable, el dermatólogo, Juan Bosco Repiso y su colaboradora, la también facultativa María Velasco.
En dicha mesa los profesionales han informado sobre la importancia de esta infección de transmisión sexual, las patologías asociadas a este virus, cómo se diagnostican, cuáles son sus tratamientos y, sobre todo, cómo prevenirlas.
El virus del papiloma humano es un virus que puede infectar la piel, la región genital y la orofaringe (boca, faringe y laringe). Es la infección de transmisión sexual más común entre individuos jóvenes sexualmente activos.
En los años 80 se estableció la relación causal entre el Virus del Papiloma Humano (VPH) y el cáncer de cuello de útero. Desde entonces, este virus se ha relacionado con otros tipos de lesiones cancerosas y precancerosas anogenitales y del área de la cabeza y el cuello, así como con los condilomas acuminados (o verrugas anogenitales), de carácter benigno y la papilomatosis respiratoria recurrente, que afecta excepcionalmente a lactantes nacidos de madres infectadas.
Existen más de 200 tipos diferentes de este virus y los que afecta a las mucosas humanas (alrededor de 100) se clasifican en función de su riesgo de producir cáncer en: tipos con bajo riesgo oncogénico y tipos con alto riesgo oncogénico.
El Virus del Papiloma Humano es responsable de aproximadamente un 5% de todos los tumores humanos y está relacionado con, aproximadamente, casi el 100% de los casos de cáncer de cuello de útero, el 70% del cáncer de vagina, el 40% del cáncer de pene, y el 90% del cáncer de ano, así como, de una proporción variable de los cánceres de orofaringe. En la mujer el cáncer de cuello uterino es una de las principales causas de muerte por cáncer, sobre todo en los países en vías de desarrollo. Las verrugas anogenitales son difíciles de erradicar y afectan de forma importante a la calidad de vida de los pacientes que las sufren.
Se estima que más de un 80% de las personas sexualmente activas contraerán la infección por VPH alguna vez en la vida ya que este virus puede transmitirse incluso cuando la persona infectada no presenta signos ni síntomas visibles. Pueden ser contraído tanto por mujeres como por hombres y con parejas sexuales del mismo u otro sexo. Tras la adquisición de este virus, éste puede permanecer inactivo durante un tiempo prolongado por lo que la detección puede evidenciarse años después de la transmisión. A pesar de que la mayoría de estas infecciones son transitorias y se resuelven por el propio organismo en el transcurso de los dos o tres años posteriores al contagio, en un pequeño porcentaje de personas (en torno al 10-15%) esta infección puede permanecer en el tiempo y convertirse en factor de riesgo principal para lesiones más complejas.
En la actualidad, no hay manera de saber quién tendrá sólo una infección temporal por el Virus del Papiloma Humano y quién tendrá cáncer después de contraer este virus de ahí que sea muy importante conocerlo y estar informados sobre cómo detectarlo y prevenirlo.
Prevención del VPH
Con más de 500.000 nuevos casos cada año, el cáncer de cuello uterino o de cérvix es uno de los más habituales en mujeres a nivel mundial. En España, sin embargo, es un tumor poco frecuente. Alrededor de 2.300 pacientes lo sufrieron en 2025, según estima la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). El virus del papiloma humano (VPH) se encuentra detrás del 98% de los casos.
Las dos mejores opciones de prevención de las patologías producidas por este virus son, por una parte, la prevención primaria, mediante vacunación. La vacunación contra este virus se impone en la actualidad como la mejor estrategia de prevención del cáncer de cuello de útero.
El Ministerio de Sanidad ha aprobado recientemente su administración a todos los chicos, además, de las niñas, de 12 años a partir de 2023-24, pues los hombres no sólo se infectan y pueden transmitir el virus, sino que también pueden desarrollar otros tumores relacionados con el mismo, como el de orofaringe.
En Andalucía, recientemente, se ha ampliado la edad de vacunación en niños y niñas hasta los 21 años inclusive.
Respecto a la vacunación en adultos, sí que puede resultar eficaz, siempre teniendo en cuenta que la vacuna es profiláctica (previene nuevas infecciones) y no trata una infección ya establecida. Por eso, su mayor impacto es cuando se administra antes de la exposición, aunque en la edad adulta puede seguir protegiendo frente a genotipos no adquiridos.
En España se contemplan indicaciones en determinados grupos de riesgo como personas inmunodeprimidas, hombres que tienen sexo con hombres, personas que ejercen la prostitución, personas con infección por VIH y en mujeres sometidas a trasplante de algún órgano. Y de forma muy relevante la vacunación en mujeres tratadas por lesión intraepitelial de alto grado (conización).
Por otro lado, la prevención secundaria mediante los programas de cribado del cáncer de cuello de útero, ya que es el único cáncer causado por el VPH para el cual existen pruebas de detección. Éstas permiten detectar enfermedades en ausencia de síntomas.
Desde el año 2025 se ha comenzado a implantar en toda Andalucía el cribado poblacional para todas las mujeres entre los 25 y 65 años, que serán avisadas por la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias para que acudan a sus Centros de Salud para realizarse dichas pruebas: en mujeres hasta los 35 años se les realizará citología cada 3 años y a las mayores de 35 años las pruebas de VPH. Esto permitirá un diagnóstico más temprano del cáncer de cuello uterino así como un tratamiento precoz y más sencillo.
En pacientes con determinadas prácticas de riesgo, como el sexo anal no protegido, también se aconseja el cribado de la enfermedad VPH a nivel de canal anal para la prevención del cáncer de ano que, aunque es menos frecuente que el cáncer de cuello de útero en la mujer, su incidencia está aumentando y se estima que en los próximos años la frecuencia se va a equiparar al de cáncer de cuello de útero en los países desarrollados. Este cribado es especialmente importante en pacientes con VIH y en personas inmunodeprimidas por otras causas.
No hay que olvidar y es necesario hacer mención de otras medidas preventivas generales como el uso del preservativo y evitar el tabaquismo.
Algunos datos del Hospital Universitario Costa del Sol
En el servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Costa del Sol, se atienden a las mujeres con estas patologías producidas por el VPH, que son remitidas a la Unidad de PTGI (Patología del Tracto Genital Inferior).
Se dispone de cuatro consultas semanales desde este año 2026 (se ha incrementado el número de consultas, adaptando las agendas a la implantación del cribado poblacional del cáncer de cuello de útero), donde se atienden a unas 60 pacientes a la semana, unas 250 mujeres al mes por estas patologías. Esto supone que alrededor de 2500 mujeres, son atendidas al año en este centro por las patologías que el Virus del Papiloma Humano (VPH) produce en el Tracto Genital Inferior (vulva, vagina y cuello de útero).
En dicha unidad también se realiza el tratamiento de las lesiones precancerosas del cuello de útero para evitar que lleguen a evolucionar a cáncer invasor realizando una cirugía ambulatoria que no precisa hospitalización llamada conización: intervención que consiste en la extirpación de un fragmento del cuello de útero. Se trata, por tanto, de un tratamiento preventivo de este tipo de cáncer. En 2025 se realizaron 330 intervenciones de este tipo en nuestro centro hospitalario.
Por su parte, el servicio de Dermatología del Hospital Costa del Sol también atiende y trata a numerosos pacientes, tanto hombres como mujeres, con patologías derivadas del VPH en la consulta de ITS (Infecciones de Transmisión Sexual). En ésta se atienden problemas como las verrugas anogenitales (producidas por virus de papiloma de bajo riesgo) y las lesiones precancerosas y carcinomas relacionadas con VPH de alto riesgo a nivel de las mucosas anogenitales y en el canal anal. Se estima que en las consultas de ITS del Área de Dermatología se llevan a cabo unas 20 anoscopias cada mes y se realizan cribados a más de 300 personas en riesgo cada año. El programa de prevención de cáncer de ano en pacientes VIH, en colaboración con la Unidad de infecciosos del centro, lleva ya 15 años desde su implementación con una gran aceptación por los pacientes y profesionales relacionados.












