FOTO DE ARCHIVO - PSOE con vecinos de Huelin_03_15_2026
FOTO DE ARCHIVO – PSOE con vecinos de Huelin_03_15_2026

(Nota de Prensa de PSOE Málaga) Begoña Medina, viceportavoz socialista, defenderá en comisión de Sostenibilidad Ambiental “el descanso de los vecinos” de Huelin, Teatinos y la almendra de la ciudad ante la aprobación del equipo de gobierno “por la puerta de atrás” de 20 días extra de horarios en zonas de ocio en áreas declaradas ZAS

La viceportavoz socialista en el Ayuntamiento de Málaga, Begoña Medina, defenderá el próximo lunes en la Comisión de Pleno de Sostenibilidad Medioambiental “que no se tomen ninguna decisión sobre ampliación de horarios en terrazas” sin contar con la participación de los vecinos en las Mesas de Zonas Acústicamente Saturadas, “en cumplimiento de la normativa”, tanto en el centro histórico, como en el entorno de Huelin, en el distrito de Carretera de Cádiz, y en las inmediaciones de Avenida de Plutarco del distrito de Teatinos. La moción persigue “defender el derecho al descanso vecinal” frente a lo que considera Medina una «infracción del equipo de gobierno» al aprobar 20 días extra de incremento de horarios en terrazas “sin mediar con los vecinos”, en zonas “muy damnificadas por el ruido”.

Begoña Medina ha recordado que el descanso nocturno “es un pilar fundamental de la salud pública”. Apoyándose en datos de la Organización Mundial de la Salud, la concejala socialista ha advertido que el ruido ambiental “es la segunda causa ambiental de problemas de salud” y que la privación continua del sueño dispara el riesgo de padecer hipertensión, alteraciones metabólicas y trastornos graves de salud mental. «En Málaga, esta advertencia sanitaria internacional es una cruda realidad diaria para miles de vecinos», ha lamentado Medina, señalando que “muchas familias se ven obligadas a medicarse para poder dormir”.

El detonante más reciente de esta moción ha sido la decisión del equipo de gobierno, en Junta de Gobierno Local, de aprobar una ampliación extraordinaria de veinte días en los horarios de terrazas para el presente año 2026. Medina ha sido tajante al respecto, puesto que “es una decisión adoptada por la puerta de atrás y sin pasar por los órganos de participación vecinal”, aplicándose de manera indiscriminada en distritos como Centro, Teatinos y Carretera de Cádiz, “que son precisamente Zonas Acústicamente Saturadas».

La viceportavoz del grupo municipal socialista considera “una negligencia” que la misma administración que reconoce la saturación acústica “decida inyectar más carga horaria de forma unilateral”, ignorando a las Mesas ZAS. Por ello, el PSOE exige rectificar este acuerdo y dejarlo sin efecto. «El Ayuntamiento ha consolidado una forma de gobernar de espaldas a la ciudadanía, imponiendo las decisiones desde los despachos», ha denunciado.

Para la responsable socialista, “el problema no radica en la hostelería o el ocio nocturno”, a los que reconoce como actividades legítimas “que generan empleo”, sino en “la parálisis del Ayuntamiento de su deber de ordenar la ciudad, de gobernar para todos y para todas”. Esto ocurre porque la ampliación de horarios, para la que no se ha contado con la opinión de las comunidades de vecinos, es “un punto negro de la escasa participación que promueve este ayuntamiento”. En el caso de Huelin, en el distrito de Carretera de Cádiz, los socialistas denuncian que la declaración ZAS en la calle Tomás Echevarría «se ha quedado en un cajón ante la falta de voluntad política para realizar inspecciones”. Exigen que se evalúe “urgentemente” la inclusión de vías directamente afectadas, como la calle Río Rocío, dentro del perímetro oficial de protección acústica.

Además, señala la socialista, “en el entorno de la Avenida Plutarco, tras ocho años desde la declaración ZAS, los niveles de ruido no han bajado significativamente”, evidenciando el fracaso de las continuas prórrogas horarias y la falta de vigilancia policial. En el caso del centro antiguo, Medina subraya que “hay que aplicar el sentido común” ante las quejas vecinales por la existencia de discotecas operando en los bajos de edificios residenciales, recordando que “el PGOU de 1997 ya estableció que esta actividad es incompatible con el uso residencial”. Por eso, la moción, que se debatirá el próximo lunes, defiende exigir a la Gerencia Municipal de Urbanismo “que se redacte en menos de tres meses un Plan Estratégico de Reubicación del Ocio Nocturno para trasladar estos locales, ofreciendo incentivos fiscales y ayudas a los empresarios”.

Inspecciones policiales y diálogo real con los vecinos en mesas ZAS

En el mismo orden de cosas, Medina ha pedido que se ponga en marcha “de manera inmediata” un plan de inspección estricto, junto a la Policía Local, para vigilar que los locales cierren puertas y cristaleras y no utilicen elementos emisores de ruido no autorizados, como altavoces o televisiones hacia la vía pública. Además, se exige “convocar en un plazo máximo e improrrogable de diez días hábiles” las Mesas de Participación ZAS de Huelin, Centro y Teatinos-Universidad para devolver la voz a los vecinos y evaluar los fallos en los controles actuales. «No tiene que ser el vecino el que le ponga el collar al perro», ha concluido Medina, haciendo suyas las palabras de los colectivos vecinales, a la vez que ha exigido al equipo de gobierno local “que asuma de una vez su responsabilidad para devolver la habitabilidad a las viviendas de Málaga”.


MOCIÓN que presenta el Grupo Municipal Socialista, a la consideración de la Comisión de Pleno de Sostenibilidad Medioambiental, Servicios Operativos, Innovación y Digitalización Urbana relativa a la defensa del derecho al descanso vecinal por el estricto cumplimiento de las Zonas Acústicamente Saturadas.

 

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

El descanso nocturno no es una simple cuestión de comodidad, sino un pilar fundamental de la salud pública y un derecho amparado por la ley. A menudo, el debate sobre el ruido urbano se despacha como un conflicto de convivencia entre residentes y hosteleros o una molestia menor, ignorando la abrumadora evidencia científica que alerta sobre los estragos que la falta de sueño provoca en el organismo. La Organización Mundial de la Salud (OMS), en sus Guías para el Ruido Urbano (2009) y en sus Directrices sobre el ruido ambiental para la Región Europea, publicadas en 2018, es muy clara al respecto. El ruido ambiental es la segunda causa ambiental de problemas de salud, solo por detrás de la contaminación del aire.

Según los datos de la propia OMS y de la Agencia Europea de Medio Ambiente, la exposición continuada a niveles de ruido nocturno por encima de los umbrales recomendados desencadena alteraciones crónicas del sueño, mientras que los beneficios de un descanso adecuado están ampliamente documentados por la comunidad médica: permite la regeneración celular, consolida la memoria, fortalece el sistema inmunológico y regula el metabolismo. Por el contrario, cuando a un vecino se le priva de dormir noche tras noche, el cuerpo reacciona activando mecanismos de estrés.

El Instituto de Salud Carlos III y diversas sociedades médicas advierten que esta falta continuada de descanso dispara el riesgo de padecer hipertensión arterial, cardiopatías isquémicas, alteraciones metabólicas como la diabetes tipo 2, y trastornos graves de salud mental, incluyendo ansiedad y depresión severa. En el caso de los menores, los informes pediátricos señalan que el ruido nocturno merma drásticamente su desarrollo cognitivo, reduciendo su capacidad de atención y su rendimiento escolar.

En Málaga, esta advertencia sanitaria internacional es una cruda realidad diaria para miles de vecinos. Familias enteras se ven obligadas a recurrir a la medicación para poder conciliar el sueño en sus propias casas, que han dejado de ser lugares de refugio para convertirse en espacios vulnerados. Sin embargo, el origen de este problema no radica en la existencia de un sector económico concreto. La hostelería y el ocio nocturno son actividades legítimas que generan empleo y riqueza, y operan bajo las reglas (o la ausencia de ellas) que establece la administración. La responsabilidad de la situación actual recae de lleno en la gestión del equipo de gobierno municipal, que ha optado por abdicar de su deber de ordenar la ciudad y planificar los usos del espacio público.

El Ayuntamiento de Málaga ha consolidado una forma de gobernar de espaldas a la ciudadanía, tomando decisiones de gran calado sin consultar a los afectados y vaciando de contenido los órganos de participación. Las decisiones no se consensuan en las mesas de trabajo, sino que se imponen desde los despachos, generando un escenario de desprotección para el vecino y de inseguridad jurídica para el propio empresario, que carece de un marco normativo claro y estable a largo plazo.

El expediente de la barriada de Huelin es el ejemplo perfecto de este fracaso en la gestión municipal. Los vecinos de la mancomunidad Miramar de Huelin llevan una década reclamando su derecho a dormir. Ante la evidencia abrumadora de los datos y las mediciones técnicas municipales, el Área de Sostenibilidad Medioambiental no tuvo más remedio que aprobar el Plan Zonal Específico y declarar la Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en la calle Tomás Echevarría. Los propios sonómetros del Ayuntamiento certificaron que los niveles de ruido rebasaban todos los límites legales debido a la alta concentración de actividades en el espacio público.

No obstante, la declaración ZAS se ha quedado en un cajón. Las medidas previstas para reducir la contaminación acústica no se aplican porque falta voluntad política para ordenar inspecciones regulares. La normativa existe, pero no hay directrices claras para que se cumpla de forma sostenida en la calle. Como resultado, los residentes siguen soportando actuaciones con amplificadores, locales con las puertas abiertas de par en par mientras emiten música y la instalación de pantallas en la vía pública los días de partido. Para colmo de la falta de rigor técnico, el Ayuntamiento decidió excluir de la delimitación ZAS a calles adyacentes y directamente conectadas como Río Rocío. Al dejar fuera a vías que concentran un alto impacto sonoro y que afectan a los mismos bloques de viviendas, el equipo de gobierno demuestra una planificación urbanística deficiente, parcheando el problema en lugar de aportar una solución integral al barrio.

De forma paralela, la inacción municipal ha llevado al centro a una situación límite. La asociación de vecinos del casco histórico lleva años documentando un problema que choca frontalmente con el sentido común, que es la existencia de una docena de discotecas operando en los bajos de edificios cien por cien residenciales. El presidente del colectivo, Carlos Carrera, y otros portavoces vecinales como Mónica Reino y Óscar Agudo, han relatado en numerosas ocasiones cómo las vibraciones de baja frecuencia de estos locales traspasan cualquier aislamiento estructural, haciendo temblar el mobiliario de las viviendas y convirtiendo el descanso en una quimera. “Imagínense que están en su cama y no pueden conciliar el sueño porque el cabecero retumba por la música”, afirman. A esto se suma que el cambio en el modelo de ciudad ha llevado a que estas discotecas operen de lunes a domingo, y que a la mañana siguiente las calles amanezcan con graves problemas de insalubridad y suciedad derivadas del ocio nocturno. También de las peleas a altas horas de la madrugada.

Una vez más, la culpa no es del empresario que mantiene abierto un negocio con una licencia otorgada por la administración, sino de un Ayuntamiento que se niega a aplicar su propio planeamiento. El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 1997 ya estableció que la actividad de las discotecas es incompatible con el uso residencial. A pesar de ello, el equipo de gobierno lleva décadas mirando hacia otro lado, permitiendo que subsistan licencias antiguas sin plantear ninguna alternativa. Además, el servicio de inspección municipal hace la vista gorda ante establecimientos que cuentan con licencias menores (como bares o restaurantes) pero que en la práctica funcionan como verdaderas salas de fiesta sin tener las medidas de insonorización que exige la ley para proteger a los vecinos de arriba.

Los residentes del centro no exigen que se prohíba el ocio, sino cordura urbanística. Es el Ayuntamiento quien debe asumir las riendas y liderar un plan de reubicación de estos negocios hacia zonas no residenciales. Una transición ordenada, con incentivos y plazos lógicos, que garantice la viabilidad de las empresas y devuelva la habitabilidad a las viviendas.

Pero lejos de enmendar estos errores, la Junta de Gobierno Local ha dado recientemente un paso más en su política de ninguneo a los ciudadanos. Mediante un acuerdo adoptado por la puerta de atrás y sin pasar por los órganos de participación vecinal, el equipo de gobierno ha aprobado una ampliación extraordinaria de veinte días en los horarios de terrazas para este año 2026. Lo verdaderamente grave de esta decisión es que se va a aplicar de manera indiscriminada en los distritos Centro, Teatinos y Carretera de Cádiz, ignorando a propósito que se trata de zonas declaradas oficialmente como Acústicamente Saturadas.

Que la misma administración que reconoce mediante informes técnicos que una zona está enferma por el ruido decida, de forma unilateral, inyectar más carga horaria en esos mismos espacios, es una contradicción que roza la negligencia. Esta decisión ha provocado la indignación lógica de las asociaciones vecinales, que ven cómo las Mesas ZAS, los foros creados específicamente para abordar el ruido, son completamente ignoradas cuando el gobierno local decide aplicar excepciones. Esta forma de proceder rompe los puentes de diálogo con la ciudadanía, proyecta una imagen de improvisación y pone en riesgo el propio atractivo de Málaga. Un modelo de ciudad que espanta a sus residentes y donde los visitantes dejan quejas en los alojamientos por la imposibilidad de dormir, es un modelo que atenta contra su propio futuro.

Para los vecinos de Teatinos, sobre todo del entorno de Avenida Plutarco, la saturación acústica no es un fenómeno reciente, sino el resultado de casi una década de permisividad municipal y medidas ineficaces. Ya en enero de 2017, asociaciones como ‘El Romeral contra el Ruido’ advertían que el modelo de las mesas de diálogo solo servía para dilatar las soluciones mientras el negocio hostelero crecía a costa del descanso. Como bien resumían entonces sus representantes, «no tiene que ser el vecino el que le ponga el collar al perro», exigiendo al Ayuntamiento que asumiera su responsabilidad legal de reducir los horarios. En sus justas reclamaciones les acompañó el grupo municipal socialista. Un año después, en 2018, se aprobó la declaración de Zona Acústicamente Saturada (ZAS) bajo un gran escepticismo vecinal. Hoy, ocho años después, los hechos les dan la razón. Los niveles de ruido no han bajado de forma significativa, lo que demuestra empíricamente que las continuas excepciones y prórrogas horarias vacían de contenido la propia norma.

Este conflicto, que alcanzó niveles insoportables tras la pandemia con quejas desesperadas de comunidades enteras, como el edificio Valtea en 2020, ante la primacía del negocio sobre la salud, provocó en 2022 la unión de los colectivos de Teatinos, Centro y Huelin frente a un Ayuntamiento que, denunciaban, «mira para otro lado». A la falta de voluntad política se suma un déficit crónico de efectivos de la Policía Local, 300 policías menos según la FEMP, que impide un control real de los horarios en arterias de El Romeral y El Cónsul de este distrito 11 de Teatinos-Universidad.

La mejor prueba del fracaso de este modelo son las propias estadísticas municipales, con cientos de multas impuestas en picos de inspección que no representan una victoria, sino la constatación vecinal de que el modelo hostelero hasta bien entrada la noche colisiona frontalmente con el descanso de los vecinos, muchos de ellos medicalizados por insomnio. En definitiva, las declaraciones de los vecinos desde 2020 reflejan un estado de desesperación ante lo que consideran una invasión del espacio público y un ataque directo a su salud, agravado por la falta de vigilancia policial y unas ordenanzas que se incumplen o se modifican a la carta en determinadas fechas.

Por todo lo expuesto, por una cuestión de ordenación urbana, de respeto a los foros de participación y para garantizar la salud de los malagueños de acuerdo con los estándares internacionales, el Grupo Municipal Socialista tiene a bien solicitar a la Comisión de Pleno de Sostenibilidad Medioambiental, Servicios Operativos, Innovación y Digitalización Urbana de Medio Ambiente y Sostenibilidad, la adopción de los siguientes

 

ACUERDOS

PRIMERO. Instar al Área de Sostenibilidad Medioambiental a convocar, en un plazo máximo e improrrogable de diez días hábiles, las Mesas de Participación de las Zonas Acústicamente Saturadas correspondientes a la barriada de Huelin, en el distrito de Carretera de Cádiz, y a los distritos Centro y Teatinos-Universidad, para devolver el peso de la decisión a estos órganos participativos, procediendo en ellos a evaluar por qué los controles actuales están fallando.

SEGUNDO. Instar al área de Sostenibilidad Medioambiental a evaluar, con informes técnicos, la inclusión urgente de vías directamente afectadas por el ruido en la Zona Acústicamente Saturada, como la calle Río Rocío, dentro del perímetro oficial de protección acústica.

TERCERO. Instar a las áreas de Sostenibilidad Medioambiental, Comercio y Vía Pública, en colaboración con la Policía Local, a poner en marcha de forma inmediata un plan de inspección del interior y exterior de los locales de ocio, en sus terrazas, del cumplimiento de las ordenanzas, asegurando que se controle de forma estricta la emisión de música hacia la vía pública mediante el cierre de puertas y cristaleras, además de la instalación de elementos no autorizados emisores de ruido, como televisiones y altavoces, tanto en Huelin, como en la zona centro y en el entorno de Avenida Plutarco en el distrito Teatinos-Universidad.

CUARTO. El Ayuntamiento de Málaga insta a su Junta de Gobierno Local a rectificar, dejando sin efecto la aplicación del reciente acuerdo que autoriza la ampliación extraordinaria de veinte días en los horarios de terrazas durante este año dentro de los perímetros delimitados como Zonas Acústicamente Saturadas, hasta la reunión de la Mesa ZAS.

QUINTO. Instar al equipo de gobierno a garantizar el compromiso de no volver a tramitar modificaciones u excepciones horarias de espaldas a los vecinos, debiendo canalizar cualquier propuesta similar a través de las Mesas ZAS correspondientes.

SEXTO. El Ayuntamiento de Málaga encomienda a la Gerencia Municipal de Urbanismo, en un plazo no superior a tres meses, de un Plan Estratégico de Reubicación del Ocio Nocturno del Centro Antiguo para trasladar las discotecas en los barrios de edificios residenciales, dando cumplimiento real a las directrices de incompatibilidad del PGOU, definiendo un calendario gradual de traslado, así como un paquete de incentivos fiscales y ayudas urbanísticas para que los empresarios del sector puedan mover estos negocios y salas de fiesta hacia zonas donde se garantice la salud de los vecinos.

 

 

 

 

Málaga, 9 de marzo del 2026

 

 

 

 

 

 

Mª Begoña Medina Sánchez

Viceportavoz del Grupo Municipal Socialista