La inspección educativa abrió una investigación a raíz de la trágica muerte de una alumna de tercero de la ESO escolarizada en el IES Benalmádena, en Málaga. La misma recoge informes tanto de la dirección del centro como de los tutores de los dos últimos cursos o del departamento de orientación, así como información sobre las reuniones mantenidas con el jefe de estudios o la maestra de PT (Pedagogía Terapéutica). Todos transmiten la misma información: no hubo ninguna alerta ni indicio de una posible situación de acoso escolar y en ningún momento, ni la familia ni la propia alumna, comunicaron al centro que lo sufriera. Tampoco consta ninguna comunicación de compañeros o de profesores advirtiendo de que sufriera acoso escolar.
Cabe señalar que en la actualidad el IES Benalmádena mantiene abiertos cinco protocolos de prevención por conductas autolíticas y un protocolo de acoso escolar.
La información recabada sobre Ángela concluye que era una alumna bien integrada en el aula y su buena predisposición le llevó a ser elegida como delegada de clase por sus compañeros en el presente curso escolar.
En las actividades de tutoría, que el centro realizó a través de cuestionarios sobre bienestar emocional, no se manifestaron problemas ni por parte de la alumna ni por sus compañeros, ni consta que se dirigiera al departamento de orientación, a disposición del alumnado que quiera trasladar alguna dificultad o problema de convivencia.
Las reuniones que ha mantenido el centro con la familia han tratado sobre las justificaciones de algunas faltas de asistencia, así como sobre temas académicos y de su evolución escolar.











