El Centro de Emergencias Sanitarias 061 ha formado en técnicas de reanimación y uso de desfibriladores a cofrades malagueños

El Centro de Emergencias Sanitarias 061 colabora con el Ayuntamiento de Málaga para cardioasegurar los recorridos procesionales de la Semana Santa en Málaga.

Las 41 Cofradías que procesionan por la ciudad desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección estarán dotadas de 21 desfibriladores semiautomáticos cedidos por el Ayuntamiento de Málaga y con cofrades entrenados por el 061 para actuar e intervenir en primer lugar ante una situación crítica mientras acuden los servicios de emergencias.

Profesionales del servicio de emergencias sanitarias 061 de Málaga han formado en técnicas de reanimación cardiopulmonar y uso del desfibrilador semiautomático a miembros de las Cofradías que procesionan durante la Semana Santa en Málaga. Esto se suma a los servicios sanitarios del Ayuntamiento de Málaga, para que actúen como primeros intervinientes en situaciones de emergencias hasta la llegada de los recursos sanitarios.

Por otra parte, el Centro de Emergencias Sanitarias 061 de Málaga situará una unidad de emergencias, dotada de médico, enfermero y técnico de emergencias en la plaza de la Marina, lo que supone un apoyo al dispositivo sanitario ya existente del Ayuntamiento de Málaga.

Esta iniciativa ha sido presentada en un acto celebrado en el consistorio malagueño, que ha contado con la presencia de Alejandro Salazar, director provincial del Centro de Emergencias Sanitarias 061 en Málaga y del coordinador provincial del 061 en Málaga, Francisco de Haro.

Actuación en caso de parada cardiaca

Cada una de las cofradías cuenta con equipos de apoyo entrenados por el 061 para actuar de forma inmediata en caso de presenciar una parada cardiorrespiratoria en su cortejo procesional, sumando así sinergias a la posterior asistencia por parte de los equipos de emergencias sanitarias, con la finalidad de disminuir la mortalidad y secuelas a través de una excelente actuación inicial. Estas personas serán los primeros intervinientes en la cadena de supervivencia, identificando las situaciones de riesgo vital frente a las urgencias más leves que en su gran mayoría serán resueltas por ellos mismos.

La correcta atención a la parada cardiorrespiratoria consiste en la activación de la cadena de supervivencia con aplicación precoz de las técnicas de soporte vital básico y uso del desfibrilador que incluyen, por este orden, el reconocimiento de la situación y activación del sistema de emergencias sanitarias, el inicio inmediato de las maniobras de soporte vital básico, la desfibrilación eléctrica precoz y la rápida instauración de las técnicas de soporte vital avanzado.

Ante una parada cardiorrespiratoria, es fundamental la rapidez con que se inicie la maniobra de reanimación cardiopulmonar básica, por parte de las personas presentes, mientras llegan los servicios de emergencia. Las recomendaciones internacionales de la European Resucitation Council indican que, una de las estrategias dirigidas a disminuir la mortalidad de los pacientes que han sufrido una parada cardiorrespiratoria, es enseñar a la población en general las medidas básicas que deben aplicar a estos pacientes mientras llegan los equipos sanitarios, y que han demostrado que aumentan la supervivencia en estos casos.