(Por Jmm Caminero) No se pueden expresar palabrotas, insultos, tacos, groserías, improperios, ultrajes, ofensas de palabra o de gestos en la vida pública, en la vida social, ni en la calle…

No se puede tolerar, ni psicológica, ni moralmente, que un Alto Dirigente de un Alto Partido insulte a otro Alto Dirigente de otro Alto Partido. Esta semana en los medios de comunicación se han oído palabras, no encuentro adjetivos, en un mitin o discurso o concentración o encuentro o acto o asamblea. Creo que la sociedad española no se lo merece.

Llevamos unos lustros, que de vez en cuando sucede esta realidad… Desde luego empezó con aquello de “Trilero del Missisipi” –sinónimo de tahúr, cubiletero, tramposo-, o algo semejante. Creo que nos estamos equivocando. Si en un mitin a sus correligionarios, un Alto Dirigente de una formación sociopolítica para enarbolar/enardecer a los propios correligionarios tiene que utilizar insultos. Es un síntoma que la sociedad española va por mal camino. Ya, ya sé, que dirá alguien que es una excepción, excepción en todo, en “los Altos Dirigentes” que expresan esas palabras, y, más minoría en los ciudadanos.

No sé, si los medios de comunicación tienen que hacer como en el futbol, cuándo el público en el campo hace una injusticia a algún equipo o jugador, se le sanciona. Me pregunto, si los periódicos/medios de comunicación tendrían que firmar entre ellos, un pacto, podrían juntarse los diez o quince más importantes a nivel nacional y regional, y, crear una especie de comité, y, el dirigente o persona que dijese un taco o un insulto a otro dirigente, ser sancionado con no publicar nada de su persona y de su ideología, durante un mes en su medio social. No sé, si los periódicos y medios de comunicación tendrían que reunirse para llegar a ese acuerdo…

Harto y hastiado y hartazgo tengo de estas palabras, frases, gestos que son insultos y tacos… No pongo nombres, no pongo apellidos. Tampoco es de cultura psicológica y moral que toda noticia o información se diga que es un bulo. Si es un bulo es que es una mentira o embuste o farsa o engaño o falacia o patraña o infundio o falsedad o trola o bola o error, pues dígase que es una mentira. No un bulo. No camuflen una afirmación con un seudónimo que no corresponde. Si es una mentira es una mentira, y, a continuación demuestren con hechos, datos, argumentos, razones, estadísticas que es una mentira…

Me enseñaron en las aulas de la universidad, hace lustros o décadas, que una de las razones del fracaso de la República, fueron dos, entre otras: Muchos partidos políticos en Cortes, segundo, que se pasaron los límites del lenguaje, tanto en la calle, tanto en el semisagrado recinto de las Cortes, semitemplo semisagrado del pueblo. Y, esto lamentablemente, debo decirlo, ojala esté equivocado llevamos viéndolo ya bastantes años. Con pequeñas temporadas de silencios. Con épocas de más levantamiento de voces y de gestos. Los ciudadanos exijan a sus propios partidos y formaciones e ideologías, que no los votarán si continúan insultando a otras personas de otras ideologías. Háganlo y díganlo clara y llana y sosegada y moderadamente, pero díganselo. Que no reciban por sus insultos apoyos, sino todo lo contrario…

Por favor, paren y deténganse, también los medios de comunicación, piensen en el bien común y en el bien general, piensen en una psicología mínima sana, en una moralidad mínima sana. Podríamos poner y situar muchos ejemplos y muchos casos. Pero ya este tema lo he tocado varias veces. Como modesto articulista, que mi voz, apenas llega a unas decenas de pares de oídos, en mi caso esta afirmación es cierta, en el caso de J.M. de Prada, JMP, que también cita,  –parafraseando al maestro Umbral del articulismo-,  que también JMP cita, de vez en cuando esta afirmación pero en su caso no lo es, en su caso es un símbolo o metáfora o símil o signo literario.

Aunque lleva razón, quizás la lectura va en disminución. No tanto los periódicos, porque en caso de los periódicos se han creado/criado muchos, se han creado muchos negocios de la información, hay muchas tiendas de noticias, en especial, a nivel provincial, regional, local, comarcal. Y, muchos en abierto o gratuito… No creo que se lea menos periódicos, pero se ha diversificado. Quizás, eso sí, la información no esté tan contrastada…

Me da lo mismo el Alto Dirigente de la Formación Política que sea, sea Equis, o sea Zeta o sea Eme. Pero se me ponen los cabellos o pelos como hierros de acero. Porque uno que arrastra tanta historia en sus neuronas, uno que ha leído suficiente historia e historiografía escrita por expertos en esta rama, pero también, muchas conferencias, memorias, entrevistas, artículos de unos y de otros, de un color y de otro. A uno le da miedo el pasado en el presente, el presente en el pasado…

El espíritu y la carne y la mente de la Transición, que era la Reconciliación y la Amnistía se está rompiendo y destruyendo y deteriorándose enormemente. Sé que unos quieren desgajar este Estado o España, todo el mundo lo sabe, otros aprovechando estas historias, quieren volver a posiciones radicales, no me gusta la postura-palabra polarización, llamemos radicalismo, al menos en palabras y posturas. Otros, no desean, ni una cosa, ni otra…

Todos, en el espíritu de la Constitución de 1978, al menos mientras que siga existiendo pueden jugar a su juego y tácticas y estrategias, siempre evidentemente, con un límite de la razón y de la prudencia. Pero a todos les podemos exigir prudencia, racionalidad, moralidad y verdad. También a los medios de comunicación…

Uno, siente una enorme vergüenza, pudor, miedo y temor. Cuándo un grupo o dirigente sociopolítico, o un medio de comunicación que después elevará a noticia lo que ha expresado ese grupo sociopolítico. Dice tal entidad o Estado o ideología o Estado ha realizado el “hecho B”, sea el que sea. Pero no dice, que otro Estado o Sociedad o Ideología han realizado el mismo hecho B, pero en ese caso no lo dice. La ley del embudo, lo ancho para mí, lo estrecho para ti. Nosotros somos los más morales de todos, vosotros los más inmorales de todos. Esa lucha cultural por contar la historia, ahora llaman el relato de esta forma es injusta e inmoral y no verídica… Los medios de comunicación deben expresar la mayor verdad posible, dentro de los límites de la prudencia y el sentido común y la racionalidad.

Uno, quizás por edad, quizás por mil razones, debe y debo confesar siente miedo. Ya sé, ya sé que mis palabras no sirven de nada. Pero por favor, prudencia con las palabras, prudencia con los hechos, prudencia con los gestos, prudencia con los signos. Tanto en el semisagrado templo de los Parlamentos Nacionales y Regionales y Locales. Tanto en la calle. Tanto por parte de los periodistas también. Por favor…

https://www.youtube.com/channel/UCP1qKD3iC1dhkOschAftOAQ © jmm caminero (28 abril 2026 cr).

Fin artículo 5.499º: “No se pueden tolerar palabrotas en la rex pública”.