(Nota de Prensa de PSOE Málaga) Los socialistas reclaman la aprobación del Plan Director que contemple desde el inicio el espacio y profundidad necesarios para las raíces y el correcto anclaje de las especies arbóreas, así como podas adecuadas, riegos adaptados y especies acordes con cada espacio con una ordenanza del árbol, todavía sin redactar
El Grupo Municipal Socialista ha exigido este lunes al Ayuntamiento de Málaga una gestión del arbolado que garantice la seguridad de los ejemplares “desde el mismo momento de su plantación” tras el reciente desplome de una rama de gran tamaño de un ficus en la Plaza de La Paz en la medianoche del pasado domingo. El portavoz socialista, Mariano Ruiz Araujo, ha tachado como “desastrosa la gestión del equipo de gobierno del PP y de Paco de la Torre en materia de medio ambiente, señalando que la vegetación «se lleva gestionando igual que hace 20 años, como si las condiciones climatológicas de nuestra ciudad no hubieran evolucionado».
Para el edil del PSOE, esta “dejadez” está convirtiendo el estado del arbolado en «un problema de seguridad de primer nivel en nuestra ciudad». En este sentido, ha reclamado pasar de una gestión reactiva a una preventiva. “El Ayuntamiento debe velar por la garantía del arbolado en nuestra ciudad en lugar de convertirlo en un problema por la dejadez y el abandono que supone”, ha señalado Ruiz Araujo, criticando que actualmente «se gestiona a salto de mata y especialmente cuando tenemos que atender a algún tipo de incidente». Por ello, ha exigido que el Plan Director de Arbolado, todavía sin aprobar en comisión ni sesión plenaria, establezca criterios claros. “Necesitamos garantizar la profundidad y el espacio suficientes para las raíces, un correcto anclaje, alcorques adecuados, podas realizadas con criterios técnicos y sistemas de riego adaptados”, ha explicado. «Esta gestión es negligente y debe ser cambiada para poder disfrutar de una ciudad moderna que pueda hacer compatible el uso y disfrute de nuestros espacios públicos verdes con las garantías y la seguridad de los ciudadanos», ha subrayado.
Por su parte, la concejala socialista y responsable de Medio Ambiente, Begoña Medina, ha puesto el foco en la urgencia de la situación desde el barrio de La Paz, escenario de la última caída. «Ayer a las 12 de la noche cayó esta rama de gran dimensión y afortunadamente no ha ocurrido ninguna desgracia. De haberse caído una hora antes, cuando había un montón de personas sentadas en los bancos, habría provocado una gran desgracia», ha alertado, recordando que «no podemos olvidarnos de lo ocurrido hace poco en Miraflores de los Ángeles, donde dos jóvenes fueron afectadas por la caída de una rama y una de ellas entró en la UCI».
Medina ha tachado de «nefasta» la gestión y conservación del arbolado urbano y ha advertido de que «estos no son casos puntuales, se tienen que tratar como una emergencia porque está afectando de una manera muy grave». Por ello, ha exigido al equipo de gobierno «una revisión urgente del estado del arbolado» en parques, paseos y plazas, y que «tienen que empezar a podar ya», recordando que los propios jardineros del Ayuntamiento advierten de que estas labores no se están llevando a cabo. Además, ha reiterado la histórica reclamación socialista de aprobar una «ordenanza del árbol» para proteger los ejemplares y ha exigido al Consistorio que asuma su responsabilidad controlando a la empresa externa encargada del mantenimiento para garantizar la seguridad de los viandantes.
Finalmente, Medina ha incidido en que esta política debe servir también para corregir desigualdades entre los distintos barrios en el acceso a zonas verdes, reivindicando la aplicación de la regla 3-30-300, que consiste en “ver al menos tres árboles desde casa, disponer de un 30% de cobertura arbórea y tener un espacio verde a menos de 300 metros”, ha explicado la edil. “Queremos una Málaga donde todos los vecinos tengan derecho a sombra, naturaleza y espacios verdes cerca de sus viviendas, con un arbolado seguro y preparado para las condiciones climáticas del futuro. Para conseguirlo necesitamos una política de arbolado ambiciosa, planificada y adaptada al cambio climático, no actuaciones puntuales cuando el problema ya se ha producido”, ha concluido.











