Corazones Blancos busca hogares y aliados en los pueblos de Málaga para proteger a la infanciaLa nueva asociación malagueña impulsa familias de acogida y una red de voluntarios y mentores para que niños y adolescentes del sistema de protección puedan crecer acompañados y con nuevas oportunidades

Los pueblos de Málaga pueden convertirse también en una gran red de apoyo para niños y adolescentes que necesitan una familia, acompañamiento o simplemente alguien que les ayude a encontrar su camino.

Con esa filosofía se presenta Corazones Blancos, una nueva asociación dedicada a la protección de la infancia que quiere movilizar a familias, vecinos, profesionales y voluntarios, con especial atención a los municipios malagueños.

La entidad se ha presentado oficialmente este lunes, 21 de septiembre, en el Centro de Innovación Social La Noria ante representantes institucionales, profesionales del ámbito social, colaboradores y medios de comunicación.

Su principal línea de actuación será fomentar el acogimiento familiar, ofreciendo información y orientación a aquellas familias que estén interesadas en abrir temporalmente su hogar a un menor del sistema de protección.

Pero Corazones Blancos quiere ir más allá.

Una red alrededor de cada menor

La asociación plantea un modelo en el que la protección de la infancia implique también a la comunidad.

Por ello desarrollará programas de voluntariado y mentoría para jóvenes que necesiten apoyo emocional, orientación personal o referentes que puedan acompañarlos en momentos importantes de su desarrollo.

La idea es construir alrededor de estos menores una red formada por ciudadanía, entidades sociales, empresas e instituciones que permita multiplicar las oportunidades disponibles.

Corazones Blancos parte de la convicción de que cada niño merece crecer en un entorno estable, rodeado de afecto y con referentes positivos que le permitan mirar hacia el futuro con mayores oportunidades.

Los pueblos de Málaga, parte esencial del proyecto

El componente territorial constituye uno de los aspectos más interesantes de la iniciativa.

Corazones Blancos desarrollará especialmente su labor en los pueblos blancos de Málaga, promoviendo hogares de acogida integrados en su entorno y buscando la participación de familias, vecinos, profesionales y voluntarios.

La asociación pretende además dar mayor visibilidad a la realidad de los menores que forman parte del sistema de protección y acercar a la sociedad una figura, la del acogimiento familiar, que todavía resulta desconocida para muchas personas.

Su actividad se completará con programas de voluntariado, mentoría y otras iniciativas destinadas a generar oportunidades para niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.

Con su presentación oficial en Málaga comienza ahora el reto de convertir esa filosofía en una verdadera red de personas dispuestas a ayudar.

Porque para Corazones Blancos proteger a un menor no es únicamente proporcionarle un lugar donde vivir: significa conseguir que tenga personas a su alrededor con las que poder crecer.