El Unicaja ya conoce su primer reto europeo: un grupo exigente para inaugurar la era VidorretaEl campeón malagueño se enfrentará a Reggiana, Juventus Utena y Pardubice en la fase regular de la Basketball Champions League 2026-27

El camino europeo del Unicaja ya tiene nombres propios. El conjunto malagueño quedó encuadrado este miércoles en el Grupo E de la Basketball Champions League junto al Pallacanestro Reggiana (Italia), BC Juventus Utena (Lituania) y BK KVIS Pardubice (República Checa), un sorteo que, sin incluir a los gigantes más temidos de la competición, tampoco permite confianzas.

La temporada 2026-27 será especial para el club cajista. Será la primera aventura continental bajo la dirección de Txus Vidorreta tras el cierre de la exitosa etapa de Ibon Navarro y supondrá un nuevo intento de volver a situar al Unicaja entre los grandes protagonistas del baloncesto europeo.

Sobre el papel, el rival más conocido será el Reggiana italiano. Los malagueños ya se han cruzado anteriormente con el conjunto transalpino y guardan un recuerdo reciente de aquellos enfrentamientos, que formaron parte del camino europeo del equipo en temporadas anteriores.

Más incógnitas presentan el Juventus Utena y el Pardubice. El conjunto lituano llega tras firmar una destacada campaña en una de las ligas más competitivas de Europa, mientras que el equipo checo afrontará una participación histórica en la competición continental.

Un objetivo claro: terminar primero

El formato de la Basketball Champions League vuelve a premiar especialmente a los campeones de grupo. Los ocho primeros clasificados accederán directamente al Round of 16, mientras que segundos y terceros deberán superar una eliminatoria de play-in para seguir vivos en la competición.

Por ello, finalizar como líder del Grupo E se convierte en una prioridad para un Unicaja que parte como cabeza de serie gracias a su posición privilegiada dentro del ranking de la competición.

La entidad malagueña sigue siendo uno de los nombres de referencia de la BCL. Su regularidad en Europa durante los últimos años le ha permitido mantenerse entre los clubes más respetados del torneo, una condición que deberá demostrar nuevamente a partir del próximo 6 de octubre, fecha fijada para el inicio de la fase regular.

La sensación que deja el sorteo es clara: el Unicaja ha evitado varios de los cruces más complejos que podían aparecer en los bombos, pero también tendrá que afrontar viajes largos, pistas complicadas y rivales que llegan con la ilusión de medirse a uno de los grandes favoritos del campeonato.

La nueva era europea del club ya tiene hoja de ruta.