Se han distribuido indicaciones y consejos entre las más de 60 agrupaciones locales de Protección Civil de la provincia
El diputado de Seguridad y Emergencias, Luis Rodríguez, explica que la información a la población es uno de los aspectos más importantes en emergencias de este tipo
La Diputación de Málaga, a través de la Delegación de Seguridad y Emergencias, ha distribuido entre las más de 60 agrupaciones locales de Protección Civil de la provincia una guía de recomendaciones a tener en cuenta en caso de terremotos.
El diputado de Seguridad y Emergencias, Luis Rodríguez, explica que se trata de un documento elaborado por el Servicio de Protección Civil de la Diputación en el que se incluyen indicaciones dirigidas a los municipios para la planificación y preparación de la localidad ante un posible un terremoto. Igualmente, se ofrecen consejos y recomendaciones para la ciudadanía sobre qué hacer durante el seísmo.
Esta guía forma parte del ‘Mapa de peligrosidad sísmica de la provincia de Málaga. Planificación y medidas de actuación ante un seísmo o terremoto’ realizado por la Diputación de Málaga en 2017.
Rodríguez ha incidido en que la información es fundamental para que la población esté preparada ante una emergencia de ese tipo evitando situaciones que pueden afectar a su seguridad. “Así que es primordial la divulgación de consejos básicos sobre qué se debe hacer y qué no se debe hacer. No se trata de alarmar, sino de estar preparado y de saber actuar para evitar comportamientos o actuaciones que pueden tener repercusiones negativas”, ha añadido.
En la guía se incluyen aspectos sobre cómo debe prepararse un municipio y, en este sentido, se indica que se debe realizar una clasificación de los edificios y las viviendas de la localidad como sismorresistentes o no, divulgando esta información entre los habitantes al tiempo que debe realizarse una designación y señalización de zonas de seguridad y vías de acceso y evacuación.
Así mismo, se recoge que es importante identificar las zonas y los colectivos más vulnerables, así como posibles lugares de albergue, que deben contar con áreas de abastecimiento, alojamiento, salud, higiene y asistencia social.
Según el Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico de Andalucía, en el caso de que se produzca un terremoto, un comité de seguimiento evaluará la situación y realizará los estudios oportunos con los datos obtenidos. Y el municipio debe activar su plan de emergencia local y participar en la coordinación de las operaciones de información, evacuación y acogida de la población.
Al respecto, la guía elaborada por el servicio de Protección Civil de la Diputación de Málaga apunta que hay que avisar a la población, mediante megafonía fija o móvil, radio y televisión local y envíos de mensajes masivos a través de teléfono móvil, fijo y fax. Y recomienda que los avisos a la población sean claros, concisos, sin dar lugar a ambigüedades y suficientes, para evitar que la población tenga la necesidad de buscar más información por otras fuentes.
Planes de emergencias locales
El diputado de Seguridad y Emergencias ha explicado que los planes territoriales de emergencias de protección civil de ámbito local (PTEL) son aquellos que se elaboran para hacer frente a las emergencias de carácter general que se puedan producir en el ámbito territorial local sobre el que se planifica. Incluyen planes especiales de ámbito nacional y autonómico como son los planes sísmicos y planes de inundabilidad.
Luis Rodríguez ha destacado que, desde 2023, el servicio de Protección Civil de la Diputación de Málaga se ha encargado de la redacción o tramitación de 77 planes de emergencia de municipios menores de 20.000 habitantes, incluyendo los solicitados por los ayuntamientos para el año que viene.
Consejos generales a la población
El documento facilitado a las agrupaciones locales de Protección Civil ofrece consejos generales a la población cara a prevenir problemas si se produce un seísmo, como tener siempre bien fijadas las estanterías en una casa o no colocar cosas pesadas sobre la cama. Igualmente, se recomienda tener siempre preparadas ciertas provisiones, como botiquín, agua, comida, linterna y radio; y saber bien la forma de desconectar el agua, la luz y el gas.
En caso de terremoto, se indica que si se halla en el interior de un edificio no sismorresistente, se debe evacuar inmediatamente y dirigirse a una zona de seguridad en el exterior ante el riesgo de derrumbe del edificio.
Si es un edificio sismorresistente, hay que ubicarse en un lugar de protección: alejarse de vidrios, estanterías y elementos que puedan caer encima y protegerse y afirmarse bajo un elemento firme (por ejemplo, una mesa de madera) o junto a un muro estructural. No hay que usar velas, fósforos ni otras fuentes de ignición ni utilizar el ascensor ni colocarse bajo el marco de la puerta.
En el interior de una vivienda, hay que abrir la puerta principal y las de los dormitorios al inicio y no estar descalzo. En caso de estar acostado, levantarse y dirigirse a un lugar de protección, y si no puede, al menos protegerse la cabeza.
En la calle, es importante alejarse de edificios, postes y cables eléctricos; y si el seísmo sucede mientras se conduce un vehículo, se debe reducir la velocidad y detenerse en un lugar seguro alejado de árboles, postes y cables eléctricos.
Por último, en un lugar de asistencia masiva, como un centro comercial, hay que alejarse de las zonas en las que pueden caer objetos; y en un cine o teatro, es mejor mantenerse en el asiento y protegerse la cabeza con los brazos hasta que finalice el temblor.












