(Por Eduardo Madroñal Pedraza) La imputación de Zapatero ha alcanzado su objetivo. Ha impactado, como un gigantesco dron, en la ya agudizada batalla política del país. La batalla sobre quién gobernará España. La clave está en que ha sido Estados Unidos quien ha lanzado el dron, la información para imputar a Zapatero.
Evidentemente exigimos tolerancia cero con la corrupción. Exigimos que se investigue hasta el final.
Pero no queremos que USAscal y AyUSA, verdaderos embajadores del trumpismo en España, auténticos USAtriótas disfrazados de españoles, puedan aplicar su política reaccionaria “sin complejos” que dañe aún más nuestra vida y nuestros derechos.
Mantenemos el apoyo al actual gobierno, pero le exigimos no solamente acabar con la corrupción sino también le exigimos que nos defienda del empobrecimiento causado por el enriquecimiento del Ibex35.
La siniestra “conexión” americana
Sin el impulso de Estados Unidos no se estaría investigando a Zapatero por corrupción. Distintos organismos públicos de la superpotencia yanqui han aportado las claves para señalarlo. El mismo juez español ha resaltado, en un auto judicial, la colaboración estadounidense y su papel esencial. Y lo han reconocido varios responsables de la administración trumpista. Y Enric Juliana aporta la perspectiva de que ahora la “colaboración norteamericana” se explica porque “hay expediente Zapatero en Washington. Y hay expediente Sánchez”.
¿Por qué EEUU interviene de esta manera en la política española?
La superpotencia ha decidido enviar una información muy sensible que empuja a Zapatero hacia el banquillo. Que la información la proporcione Estados Unidos no significa necesariamente que sea falsa. Pero si demuestra que alguien, en algún despacho de Washington, ha decidido que esta información salga a la luz.
La publicación del “expediente Zapatero” por la administración estadounidense tiene que ver con el “expediente Sánchez”. Aunque los gobiernos presididos por Sánchez no han sido fundamentalmente “antinorteamericanos”. De hecho, han incrementado su presencia en Rota y Morón; han duplicado, por mandato de Washington, el gasto militar, y se ha multiplicado el control del capital estadounidense en empresas clave del Ibex35.
Pero el actual gobierno sí que choca con lo que hoy Estados Unidos, bajo Trump, exige. Se ha negado a cumplir con el aumento al 5% del gasto militar; ha encabezado en la Unión Europea la denuncia del genocidio en Gaza; ha sido el primer país europeo en denunciar los ataques estadounidenses contra Irán; ha reforzado las relaciones con China; y acaba de encabezar una cumbre internacional anti Trump.
El actual gobierno yanqui quiere imponer un gobierno en España con un programa que acabe con la universalidad de la sanidad pública, privatice las pensiones, criminalice la inmigración para hiperexplotarla, y apoye el genocidio en Gaza. Imposible ahora con el gobierno de Sánchez.
Por eso Washington ha dado un nuevo espaldarazo público a la ultraderecha. Y promueve su alternativa de gobierno con un acuerdo PP-Vox.
Apoyar al gobierno y exigir corrupción cero
Algunos sectores de la izquierda consideran que, especialmente tras el estallido del “caso Zapatero” ya no se puede mantener el actual gobierno, y debemos resignarnos a aceptar la llegada de uno con PP y Vox. No es verdad. Podemos evitar la llegada de un gobierno trumpista, que sería un desastre para la mayoría de la gente.
Primero. No toleramos la corrupción. Y exigimos que se investigue hasta el final. Y que Zapatero, si es culpable, y todos los que se han beneficiado de esta trama, paguen.
Mantenemos la posición de apoyar al gobierno, pero denunciamos que con este gobierno se mantiene un atraco, con inflación y vivienda inalcanzables, a la mayoría de la ciudadanía española, mientras los bancos y oligopolios del Ibex35 baten, una y otra vez, récords de ganancias. Hay que trabajar por la unidad más amplia, en torno a un programa que dé respuesta a las necesidades mayoritarias, para impedir un gobierno trumpista.
La unidad más amplia en torno a un programa
Hay sectores de la clase dominante estadounidense y de la oligarquía en España que no están descontentos con Sánchez. Larry Fink, que preside BlackRock, acaba de estar en nuestro país y ha elogiado la política económica española. Porque con este gobierno han multiplicado sus beneficios, y lo siguen haciendo.
El gobierno debe impulsar una política que dé respuesta a los problemas de la gente. Ahora mismo, la mayoría nos empobrecemos, grave o menos gravemente. Hay que construir la más amplia unidad, en torno a un programa para acabar con el atraco de la vivienda, blindar las pensiones en la Constitución, mejorar la sanidad y la educación pública, elevar salarios, y limitar los beneficios de bancos y oligopolios a través de medidas de redistribución de la riqueza.
Eduardo Madroñal Pedraza












