Sobreviví al eclipse de 1976 y conservé la vista: 50 años después no pienso tentar a la suerteHace medio siglo, siendo un niño de EGB, salí con mis compañeros al patio del colegio para contemplar un eclipse de Sol con unos métodos de protección que hoy serían impensables. Este miércoles, 12 de agosto, Málaga volverá a mirar al cielo ante un fenómeno que en Alhaurín de la Torre alcanzará un 94,5% de ocultación. Esta vez, las radiografías se quedan en el recuerdo.

Puedo decir que sobreviví al eclipse de 1976. Y, lo que es todavía más importante para esta historia, conservé la vista.

Dicho así parece que aquel grupo de niños de EGB fuéramos enviados a una misión de alto riesgo. Tampoco fue para tanto, aunque visto con los ojos —nunca mejor dicho— de 2026, algunas de las cosas que hacíamos entonces resultan difíciles de imaginar.

Mi recuerdo es el de una mañana de colegio. Había un eclipse y, en algún momento de la jornada, llegó la hora de salir al patio para contemplarlo.

Y allá que fuimos.

No recuerdo gafas homologadas, protocolos de seguridad ni grandes explicaciones sobre los peligros de mirar directamente al Sol. Lo que permanece en mi memoria son aquellos trozos de radiografías y otros filtros improvisados con los que intentábamos contemplar el fenómeno.

Éramos niños y aquello era extraordinario.

Seguramente alguno miró directamente durante algún instante. Probablemente hicimos unas cuantas cosas que hoy ningún especialista recomendaría.

Pero era 1976.

Aquel eclipse fue el 29 de abril de 1976

El recuerdo había permanecido durante décadas sin una fecha concreta. Lo situaba vagamente en aquellos años de mi infancia, entre acontecimientos que también quedaron grabados en mi memoria.

Al revisar los eclipses de aquella época aparece un candidato que encaja extraordinariamente bien con lo que recuerdo: el jueves 29 de abril de 1976.

Aquel día se produjo un eclipse anular de Sol cuya fase parcial pudo observarse desde amplias zonas de Europa. El máximo del fenómeno se produjo durante la mañana, por lo que coincide con otro detalle fundamental de mi memoria: yo estaba en el colegio.

Catálogo histórico de eclipses solares de la NASA

No puedo asegurar qué minuto salimos al patio ni cuánto tiempo permanecimos allí. Han pasado demasiados años.

Pero todo encaja.

Jueves, 29 de abril de 1976. Horario escolar. EGB. Málaga. Un eclipse parcial sobre nuestras cabezas.

Y unos niños mirando hacia arriba con sus particulares sistemas de protección.

50 años después, otra cita con el Sol

Medio siglo más tarde, el cielo vuelve a regalarnos una de esas jornadas que seguramente permanecerán durante años en la memoria de quienes puedan contemplarla.

Este miércoles 12 de agosto de 2026 se producirá un eclipse solar que será total en una franja de España y que desde Málaga observaremos como un eclipse parcial de gran magnitud.

En Alhaurín de la Torre, según la información difundida por el Área municipal de Medio Ambiente, la ocultación alcanzará aproximadamente el 94,5%.

Es decir, no será un pequeño mordisco en el disco solar. La Luna llegará a ocultar prácticamente todo el Sol antes de que nuestra estrella desaparezca por el horizonte.

Y esta vez tengo algo bastante claro.

No pienso tentar nuevamente a la suerte.

Las radiografías se quedan esta vez en casa

Aquellos improvisados sistemas que utilizábamos hace medio siglo pueden despertar ahora cierta sonrisa y mucha nostalgia, pero no son seguros para observar el Sol.

Ni radiografías, ni cristales ahumados, ni gafas de sol convencionales ni otros inventos domésticos.

El Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre ha aprovechado la proximidad del eclipse para recordar la importancia de contemplarlo utilizando exclusivamente sistemas adecuados de protección.

El técnico municipal Martín Rodríguez advierte de que mirar directamente al Sol sin la protección correcta puede ocasionar lesiones graves e irreversibles en la vista.

Así que después de haber superado aquella experiencia de 1976 con mis ojos intactos, no parece demasiado inteligente comprobar si la suerte continúa acompañándome 50 años después.

Cómo observar el eclipse de forma segura

Medio Ambiente recomienda utilizar únicamente gafas homologadas para la observación de eclipses y comprobar antes de utilizarlas que se encuentran en perfecto estado.

No deben presentar arañazos, perforaciones ni desperfectos que puedan comprometer la protección.

Las gafas adecuadas deben cumplir con la normativa ISO 12312-2:2015. El Ayuntamiento señala igualmente el marcado CE entre los indicadores que deben comprobarse.

También hay que prestar especial atención a los instrumentos ópticos.

Prismáticos, telescopios o cámaras fotográficas nunca deben apuntarse al Sol sin disponer de filtros solares específicos. Estos instrumentos concentran la radiación solar y pueden multiplicar el riesgo de daños oculares.

Por tanto, aquella radiografía que quizá alguno conserve todavía en un cajón puede servir para recordar otros tiempos.

Para mirar el eclipse, no.

También hay que cuidar el lugar desde donde lo observemos

La ubicación será especialmente importante para contemplar el fenómeno y es previsible que muchas personas busquen espacios abiertos, miradores o zonas elevadas desde las que disponer de una buena perspectiva.

El Ayuntamiento realiza por ello un segundo llamamiento, esta vez relacionado con la protección del entorno natural.

Quienes se desplacen hasta miradores o zonas de montaña deben extremar la responsabilidad: no abandonar residuos, no hacer fuego y evitar cualquier elemento o comportamiento que pueda originar un incendio.

En pleno agosto y con las elevadas temperaturas, cualquier imprudencia puede tener consecuencias muy graves.

Disfrutar de un acontecimiento excepcional no debe dejar huella en nuestros espacios naturales.

Del patio del colegio al eclipse de 2026

No sé cuánto entendía aquel niño de EGB sobre lo que estaba ocurriendo encima de su cabeza en 1976.

Seguramente muy poco.

No sabía de órbitas, magnitudes ni porcentajes de ocultación. Simplemente sabía que estaba sucediendo algo extraordinario y que, por alguna razón, aquella mañana habíamos dejado durante un rato las aulas para salir al patio y mirar al cielo.

Y esa imagen permaneció.

Han pasado 50 años.

Este miércoles volveré a levantar la vista.

Esta vez no habrá radiografías ni filtros improvisados. Habrá unas gafas homologadas, bastante más información, algunas canas de más y, espero, exactamente la misma curiosidad.

Porque cuando la Luna empiece nuevamente a comerse el Sol, sospecho que durante unos minutos volveré a ser aquel niño que salió al patio del colegio para mirar al cielo.

Y sí.

Sobreviví al eclipse de 1976 y conservé la vista. Medio siglo después, prefiero no comprobar dos veces si tuve suerte.


Consejos básicos para el eclipse del 12 de agosto

  • 🕶️ Utilizar gafas específicas para eclipses que cumplan la normativa ISO 12312-2:2015.
  • 🔎 Comprobar previamente que no tengan arañazos, perforaciones o daños.
  • ☀️ No mirar directamente al Sol sin protección adecuada.
  • ❌ No utilizar radiografías, cristales ahumados, gafas de sol convencionales ni filtros caseros.
  • 🔭 No observar el Sol mediante prismáticos, telescopios o cámaras sin filtros solares específicos.
  • 🌳 Si acudimos a miradores o zonas de montaña, no dejar residuos y respetar el entorno.
  • 🔥 Extremar las precauciones frente al riesgo de incendios y no hacer fuego.

Nota de autor

Artículo elaborado a partir de recuerdos personales del autor y de la consulta de registros históricos sobre el eclipse solar del 29 de abril de 1976. Las recomendaciones para la observación del eclipse de 2026 proceden de la información difundida por el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre.