“Si el decreto de vivienda es para parar a los fondos buitre, tendrá nuestro voto (…) [y] que no mezcle el decreto de vivienda con medidas que lo que hacen es criminalizar al pequeño propietario”. Turull (Junts).

“Quiéreme, aunque sea de verdad”. Intemperie. Luis Eduardo Aute.

“Una sola chispa puede incendiar la pradera”. Mao.

(Por Eduardo Madroñal Pedraza) Más allá del acuerdo de mañana, más allá de amenazas. Más allá de amagos, de anuncios, de avisos, y de peligros ciertos. Se cumplen 15 años de las acampadas del Movimiento 15M. Las acampadas han vuelto a la Puerta del Sol. Esta vez para luchar por una vivienda digna. Porque la vivienda es una necesidad humana vital. Que se lo digan a los gazatíes en Palestina, que se lo digan a los inmigrantes atrapados en Ceuta.

Pero también en España. Porque para los fondos buitre la vivienda es una mercancía con la que acumular extraordinarios beneficios. El más grave problema común que sufrimos la mayoría de las gentes de nuestro país es el empobrecimiento. Y ahora se encarna sangrientamente en la vivienda. Por eso clamorosamente restallan reivindicativas chispas a lo largo y ancho de toda la geografía española.

Ayer y hoy

Ayer. El Movimiento 15M surgió en mayo de 2011 como un gran acontecimiento social con una serie de manifestaciones por todo el territorio español, donde los ciudadanos mostraron su profundo descontento ante la crisis económica de 2008 y los recortes en las ayudas sociales y públicas. Las gentes personas protestaban contra el dominio de los bancos y en busca de una democracia mucho más participativa, alejándose del tradicional bipartidismo y reivindicando cambios en la Ley Electoral, la garantía del cumplimiento de los derechos básicos de la Constitución, una reforma fiscal favorable para las rentas más bajas, la condena de la corrupción y la recuperación de la memoria histórica.

Hoy. La última acampada en ser disuelta fue la de Sol, que permaneció vigente hasta el 12 de junio de 2011, tras 28 días de duración, pero otra vez han vuelto a amanecer tiendas de campaña y ciudadanos acampados en protesta por la crisis habitacional. La chispa, personificada en la figura de Maricarmen Abascal, ha incendiado el profundo dolor de las gentes por los precios de los alquileres y la compra de vivienda.

Los beneficios monopolistas son intocables

Es evidente que toda la violencia implacable y kafkiana, desgarradoramente cruel, que se está aplicando contra la gente, con Maricarmen como paradigma sufriente, sólo tiene una causa, que la propiedad monopolista es intocable, y un objetivo, caiga quien caiga, mantener la propiedad de los fondos buitre, principalmente estadounidenses, que tienen a su servicio el aparato jurídico-represivo para ejecutar sin piedad los desahucios. El mensaje es claro, “nosotros tenemos el capital, el poder y la fuerza. Y no nos detendrá ningún escrúpulo moral para defender nuestros intereses”. ¿Cabe un ejemplo más descarnado de la dictadura del capital monopolista estadounidense y de sus lacayos en España?

¿Quiénes intervienen y saquean?

La cuestión clave para el avance y el triunfo de las fuerzas de la mayoría social consiste en señalar correctamente quiénes son sus verdaderos enemigos y quiénes sus auténticos amigos. De ello depende unirse con los auténticos amigos y fijar un programa que golpee en el centro del proyecto de los verdaderos enemigos.

Desde mayo de 2010 vivimos sometidos al dominio de Washington y su proyecto de degradarnos políticamente como país, aumentando su capacidad de intervención y control sobre nosotros, trasvasando y controlando una mayor riqueza nacional y saqueando al 90% de la población. Nada de lo que ocurre en España en estos momentos se puede entender sin partir de esto.

Por un Frente Amplio del 90%

Porque estos son los enemigos y este es su proyecto, es necesario levantar una alternativa de Frente Amplio de Unidad. Podemos unir al 90% de la población porque, en su voracidad, el proyecto hegemonista se ha abalanzado contra los intereses del 90% de la gente, incluyendo a la pequeña y la mediana burguesía, a pequeños y medianos rentistas, e incluso a sectores del gran empresariado español no monopolista que ven cómo el avance del saqueo de Washington también va contra sus intereses.

Por ello, hay que unir todo lo que puede y debe ser unido contra ellos, así tendremos la fuerza necesaria para aislarlos y hacerles frente con éxito. Necesitamos un Frente Amplio del 90% del pueblo que una, de lo social a lo político y de derecha a izquierda, donde estén representados y participen en pie de igualdad organizaciones sociales, sindicales y políticas, movimientos de lucha, intelectuales, profesionales, sectores sociales y ciudadanos que estamos afectados por el saqueo. Una alternativa de redistribución de la riqueza, ampliación de la democracia y defensa de la soberanía nacional.

Eduardo Madroñal Pedraza