La celebración se hace el Día Mundial del Turismo bajo el lema “Nada que celebrar”

Málaga para Vivir El Palo-Pedregalejo convoca a todos los vecinos a merendar “A la fresquita” este domingo 27 de septiembre a las 6.30 en las pistas verdes de la playa de El Palo, donde se leerá un manifiesto en defensa de un barrio habitable y actuarán el rapero N-one, Denger y la Dubiduband.

La celebración del segundo encuentro “A la Fresquita” es un preámbulo a la Marcha Litoral convocada el próximo 3 de octubre contra el inminente comienzo de las obras en el Paseo marítimo de El Palo.

“En un contexto de ampliación del Muelle Uno hacia Pedregalejo y El Palo, con todas las deficiencias que se han producido durante la demolición y remodelación del paseo de Pedregalejo, y con el manifiesto ideológico-político que plantea el Ayuntamiento de Málaga de convertir los paseos en zonas mercantilizadas y parque temáticos para consumir, en lugar de para pasear y estar, consideramos que tenemos que utilizar el paseo como siempre lo hemos hecho: merendando, estando y paseando”, afirma Antonio Medina, portavoz de Málaga para Vivir El Palo-Pedregalejo.

“A la Fresquita” recupera el encuentro vecinal a la hora de la merienda, tradición malagueña, donde los chiringuitos históricamente se han llamado merenderos. No se trata de convertir una tradición vecinal en un evento, sino de hacer uso de nuestro paseo como cualquier vecino o vecina. Por eso iremos con nuestras sillas, a cenar juntos y a reivindicar nuestra identidad, nuestras tradiciones y nuestro derecho a seguir viviendo y encontrándonos en los espacios que siempre hemos compartido.

No queremos que El Palo y Pedregalejo terminen convertidos en un decorado de cartón piedra: bonito para fotografiar, rentable para unos pocos y cada vez más difícil para quienes vivimos aquí. Nuestros barrios son nuestra casa y solicitamos:

– Más espacio para caminar.

– Más bancos para sentarse y disfrutar del paisaje.

– Más árboles y sombra.

– Más zonas de estancia.

– Más espacios para la convivencia.

– Más accesibilidad.

– Más protección de nuestro patrimonio y de nuestra identidad.

– Y menos ocupación del espacio público por terrazas destinadas al consumo.

No aceptamos que se plantee una falsa disyuntiva entre abandono y turistificación.

Hay una tercera vía: rehabilitar y mejorar nuestros barrios para quienes los habitan.

Una ciudad debe preguntarse: ¿Puede su gente seguir viviendo en ella?

El aumento de los precios de la vivienda dificulta que quienes han vivido aquí durante generaciones puedan seguir haciéndolo. Mientras, el comercio de proximidad se ve desplazado por negocios orientados al visitante y el espacio público se transforma progresivamente en espacio de consumo y negocio.

Recorrido histórico vecinal

Los vecinos tendrán la oportunidad de hacer un recorrido histórico este domingo por algunos de los lugares míticos del barrio junto al antiguo profesor de Universidad y vecino de El Palo, Miguel López Castro: “Queremos crear una relación más directa con nuestra Historia para recordar que los vecinos de El Palo hemos heredado una fuerte identidad combativa y solidaria, y una cultura de apropiación de los espacios públicos”.

Antiguamente los pescadores de El Palo tenían mecanismos de solidaridad y de apoyo mutuo para subsistir a toda la precariedad en la vivían, como la “garfá”, la práctica de “igualar la barca” o de “guardar la parte”, que serán recordadas junto a muchas otras particularidades marengas en el recorrido, en el que se hará mención a momentos como el desarrollismo de los ‘80 que dio lugar, entre otras cosas, a la creación de Centros de Salud en el barrio gracias a los movimientos vecinales.

Decisiones institucionales como la prohibición de los Júas (monigotes de San Juan) y de la moraga de las sardinas, así como la ocupación de las aceras y parte del paseo por la hostelería, han sustituido el disfrute y el trabajo colectivos, y ese papel de los vecinos como creadores, por el de meros observadores y consumidores.

“El recorrido se plantea para que los vecinos conozcan elementos de identidad e Historia del barrio, que es lo que estamos defendiendo, porque a veces ocurre que, aunque se hable de ellos todo el tiempo, muchas veces no se conocen en profundidad”, afirma Miguel. “Con este recorrido queremos ser propiciadores de la convivencia en los espacios públicos y crear una relación más directa con los usos que queremos hacer del paseo”.