Los 75 estudiantes de las tres líneas de Quinto Curso se han convertido en emprendedores reales, encargándose de todo el proceso de creación de una ‘start up’, desde la investigación de mercado hasta la venta final.
Los beneficios íntegros de la iniciativa se han destinado a la Fundación Cudeca, una decisión tomada por votación por los propios alumnos.
El alumnado de Quinto de Primaria del Colegio El Pinar ha demostrado que el espíritu emprendedor y la solidaridad no entienden de edades. Un total de 75 alumnos y alumnas del Quinto Curso de Primaria han vuelto a poner en marcha este curso académico una nueva edición de su proyecto de emprendimiento escolar con el que han logrado generar 1.300 euros de beneficios, una cantidad que ha sido donada íntegramente a la Fundación Cudeca.
Esta iniciativa pedagógica, coordinada por los docentes Nahum Canoura, Catalina Toledo y José Veiga, ha transformado las aulas en un auténtico vivero de empresas. El objetivo principal ha sido conectar el currículo académico con el mundo real, permitiendo a los niños y niñas experimentar el proceso completo de creación y gestión de un negocio.
“Se trata sin duda de uno de los proyectos de trabajo cooperativo más inspiradores y enriquecedores para nuestros alumnos y alumnas. Les permite trabajar los contenidos de todas las asignaturas de una manera práctica y combinando y vivenciando de manera empírica los pasos que sigue todo emprendedor cuando inicia una empresa”, explica el profesor Nahum Canoura, uno de los docentes implicados en el proyecto junto a Toledo y Beiga.
De la idea de negocio al mercado real
El proyecto vuelve a poner a los estudiantes en el rol de emprendedores, replicando con trabajo real de campo los objetivos curriculares de su plan de estudios. Los alumnos y alumnas no solo han sido capaces de producir y vender artículos como jabones, material de papelería o artículos de decoración a potenciales clientes, sino que tuvieron que defender la viabilidad de sus proyectos ante la Gerencia del centro para conseguir el capital inicial. “La idea es replicar la fórmula que permite llevar adelante una iniciativa de ‘start up’; desde cero; con los estudiantes en el rol de emprendedores; realizando investigación de mercado, acciones de marketing y promoción, producción, búsqueda de financiación -de hecho tienen que preparar una presentación específica de su idea para lograr recursos por parte de la Gerencia del centro-; y luego pilotarlo todo en la práctica”, asegura Canoura.
Tras superar la fase de financiación, los alumnos gestionaron las campañas de marketing, la producción de los artículos y su posterior comercialización, asumiendo roles de responsabilidad y trabajando de manera cooperativa para superar los retos diarios de cualquier empresa.
Emprendimiento con valores: Compromiso social
Más allá del aprendizaje técnico, financiero y comercial, el proyecto ha llevado implícito un fuerte componente ético y solidario. La viabilidad económica de las empresas escolares se ha traducido en una ayuda directa a la comunidad. “Además, añadimos el componente de acción social, ya que los beneficios obtenidos con la venta de los productos se vuelven a donar a una ONG que es elegida por los propios alumnos y alumnas, que este año han querido que sea Cudeca, a la que se han hecho llegar los 1.300 euros de beneficio obtenidos por las diferentes empresas desarrolladas por los 75 niños y niñas de los tres grupos de Quinto Curso”, concluye el docente.
Con esta donación a la Fundación Cudeca, el Colegio El Pinar reafirma su apuesta por una educación activa y con propósito, donde la excelencia académica se da la mano con la empatía y el compromiso social












