El conjunto de Txus Vidorreta conquista el III Memorial Javier Imbroda tras imponerse por 67-105 al Melilla Ciudad del Deporte. Brazdeikis y Lukošius ponen los puntos, Hunt sorprende en la generación y Perry dirige un primer ensayo con 34 asistencias, mientras Yannick Nzosa estará alrededor de tres meses de baja por una fractura en el pie izquierdo
El 67-105 con el que el Unicaja se impuso al Melilla Ciudad del Deporte y conquistó la tercera edición del Memorial Javier Imbroda deja bastante más que una abultada victoria de pretemporada.
Era el primer partido de Txus Vidorreta al frente del equipo y, aunque todavía es demasiado pronto para establecer conclusiones, en Melilla aparecieron algunas de las primeras pistas sobre el nuevo Unicaja: velocidad, circulación de balón, diferentes focos de generación y una interesante puesta en escena de varias de las incorporaciones.
La estadística refleja especialmente esa intención colectiva: 34 asistencias sobre 36 canastas de campo, además de un 60,5% en tiros de dos y un 39,4% desde el triple.
La cara negativa llegó con Yannick Nzosa. Lo que inicialmente quedó en un traumatismo en el pie izquierdo ha terminado confirmándose como una fractura del quinto metatarsiano que requerirá cirugía y mantendrá al pívot aproximadamente tres meses apartado de las pistas.
Brazdeikis, una carta de presentación muy seria
Entre las caras nuevas, Ignas Brazdeikis dejó posiblemente la actuación más completa.
El lituano terminó con 20 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias y 27 de valoración en apenas 24 minutos, mostrando además una notable eficiencia: 6 de 8 en tiros de dos y 2 de 4 desde el triple.
Pero hubo algo más interesante que sus números. Brazdeikis demostró capacidad para producir desde diferentes zonas de la pista sin necesidad de monopolizar el balón.
Atacó el aro, amenazó desde fuera, ayudó en el rebote y participó en la circulación. Una versatilidad que puede convertirse en una herramienta muy valiosa dentro del sistema de Vidorreta.
La propia crónica oficial cajista lo señaló como el más destacado entre las nuevas incorporaciones.
Lukošius tiene muñeca… y parece que bastante más
También había expectación por comprobar cómo trasladaría Simonas Lukošius su amenaza exterior al Unicaja.
La respuesta inicial fue contundente.
Terminó como máximo anotador cajista con 21 puntos, además de 4 rebotes y 4 asistencias para alcanzar los 24 créditos de valoración.
Anotó 4 de sus 7 intentos desde el triple, pero posiblemente resulte todavía más interesante su 4 de 5 en tiros de dos y las cuatro asistencias.
Es decir, Lukošius no se limitó a esperar el balón detrás de la línea de tres.
Atacó, finalizó y encontró compañeros. En sus 22 minutos y 46 segundos sobre la pista, el Unicaja obtuvo además un +28.
El club incorporó a un jugador que viene de firmar un 51,6% desde el triple en la pasada Basketball Champions League. El primer ensayo sugiere que Vidorreta puede aprovechar más registros de su juego.
Hunt: ocho puntos que no cuentan su partido
Uno de los análisis más interesantes aparece al mirar los números de Cameron Hunt.
Anotó solamente 8 puntos y no tuvo su mejor tarde en el lanzamiento —1 de 5 de dos y 1 de 3 desde el triple—. Si nos quedamos ahí, su estreno podría parecer discreto.
Fue justamente lo contrario.
Hunt repartió 7 asistencias, recuperó 4 balones y capturó 3 rebotes, terminando con 16 de valoración y un espectacular +29 durante sus 25 minutos.
Vidorreta apostó por él desde el quinteto inicial junto a Kendrick Perry y Hunt enseñó capacidad para asumir responsabilidades en la creación.
Que pueda influir tanto en un partido incluso cuando no encuentra el aro es una magnífica primera señal. Si a esa capacidad para generar y defender añade durante la temporada su producción anotadora habitual, el Unicaja puede haber encontrado una pieza especialmente versátil para el perímetro.
Perry parece hecho para correr con este Unicaja
Y entre las novedades apareció un viejo conocido para gobernarlas a todas.
Kendrick Perry fue el MVP estadístico del encuentro con 19 puntos, 9 asistencias, 4 rebotes y 28 de valoración.
Además, convirtió 3 de sus 6 triples y terminó con un +28 en menos de 22 minutos.
Perry imprimió velocidad desde el comienzo y pareció especialmente cómodo con un equipo dispuesto a correr y compartir el balón. La propia crónica del Unicaja destaca el ritmo impuesto por el base desde los primeros minutos.
La conexión entre Perry y la propuesta de Vidorreta puede acabar siendo una de las claves del nuevo proyecto.
Tyson Pérez vuelve a sumar
También dejó buenas sensaciones Tyson Pérez, después de una pasada campaña condicionada por sus problemas físicos.
En algo más de 19 minutos aportó 9 puntos, 5 rebotes y 2 asistencias, alcanzando 13 créditos de valoración.
No necesitó asumir demasiado protagonismo ofensivo para contribuir en diferentes apartados.
David Kravish terminó con 7 puntos y 4 asistencias, una cifra interesante para un interior, mientras que Nihad Djedovic sumó 9 puntos y tres pases de canasta.
34 asistencias: la estadística que más dice del estreno
Más allá de las actuaciones individuales, hay un número que merece quedarse del primer Unicaja de Vidorreta:
34 asistencias.
El equipo anotó 36 canastas de campo.
También terminó con 45 rebotes, 11 recuperaciones, un 60,5% en tiros de dos y un 39,4% desde el perímetro, para alcanzar 149 de valoración colectiva.
Unicaja ganó, además, los cuatro periodos: 18-27, 16-28, 16-30 y 17-20, llegando al descanso con el partido prácticamente encarrilado (34-55).
Es agosto y apenas llevamos un partido. Pero si compartir el balón y encontrar diferentes generadores forma parte de la identidad que Vidorreta pretende construir, la primera prueba dejó señales interesantes.
El duro golpe para Yannick Nzosa
La gran noticia negativa del encuentro llegó prácticamente nada más comenzar.
Yannick Nzosa tuvo que abandonar la cancha después de disputar únicamente 3 minutos y 21 segundos por un traumatismo en el pie izquierdo.
Las pruebas realizadas este lunes en el Hospital Quirónsalud Málaga han confirmado el peor diagnóstico: fractura del quinto metatarsiano del pie izquierdo.
El Unicaja ha anunciado que el jugador tendrá que ser intervenido quirúrgicamente esta misma semana y estima un periodo de baja de alrededor de tres meses, aunque el plazo definitivo dependerá de su evolución.
Un golpe especialmente inoportuno porque Nzosa había comenzado francamente bien. En esos poco más de tres minutos consiguió 4 puntos y 6 de valoración, mostrando buena conexión con Perry en las continuaciones.
Además, el jugador afrontaba una pretemporada importante para su futuro. El propio Vidorreta había explicado antes de comenzar el trabajo que quería observar personalmente a Nzosa y comprobar qué papel podía ganarse dentro del equipo.
Ahora tendrá que detenerse durante aproximadamente tres meses cuando apenas había comenzado su oportunidad.
La lesión llega mientras Unicaja busca otro interior
La baja de Nzosa introduce además una variable importante en la configuración de la plantilla, aunque conviene diferenciar ambos asuntos.
Unicaja ya buscaba otro jugador interior antes de producirse la lesión.
Vidorreta había explicado que el objetivo era incorporar preferentemente un pívot móvil, capaz de correr la pista y ofrecer alternativas defensivas, aunque tampoco descartaba un jugador con capacidad para desenvolverse entre las posiciones de cuatro y cinco y amenazar desde el triple.
En aquel momento el técnico contaba con David Kravish, Willy Hernangómez y el propio Nzosa como cincos, además de la posibilidad de utilizar a Tyson Pérez en esa posición.
La lesión no origina, por tanto, la búsqueda, pero sí reduce durante los próximos meses el margen disponible en el juego interior y puede aumentar la importancia de acertar con esa última incorporación.
Buenas señales, pero todavía con los pies en el suelo
El 67-105 impresiona, pero necesita contexto.
Era el primer partido de pretemporada, enfrente estaba un Melilla Ciudad del Deporte que compite en Segunda FEB y Vidorreta tampoco disponía de toda su plantilla.
Faltaban Alberto Díaz, Willy Hernangómez, Amine Noua y Melwin Pantzar, concentrados con sus selecciones, además de Tyler Kalinoski por molestias físicas.
No estamos, por tanto, ante una medida real del techo competitivo del nuevo Unicaja.
Pero los amistosos sí sirven para buscar señales.
Y las primeras son atractivas: Brazdeikis parece preparado para asumir protagonismo, Lukošius ofrece bastante más que lanzamiento, Hunt puede generar incluso cuando no anota y Perry parece encontrarse como pez en el agua en el baloncesto que propone Vidorreta.
A ello se suman esas 34 asistencias que quizá sean el mejor resumen de lo que quiso hacer el equipo en Melilla.
El III Memorial Javier Imbroda ya está en las vitrinas, aunque el resultado sea ahora lo de menos.
El nuevo Unicaja ha enseñado sus primeras cartas.
Las deportivas invitan al optimismo. La lesión de Nzosa, en cambio, supone el primer serio contratiempo de una temporada que apenas acaba de comenzar.












