El afectado, de 69 años, permanece ingresado en cuidados críticos en el Hospital Virgen de la Victoria. La confirmación llega después de meses de vigilancia sobre los mosquitos transmisores en la provincia y activa un mayor seguimiento en el municipio del Guadalhorce

La provincia de Málaga ha registrado su primer caso humano de virus del Nilo Occidental de 2026. El positivo corresponde a un vecino de Pizarra, en el Valle del Guadalhorce, que permanece hospitalizado mientras las autoridades sanitarias mantienen activados los mecanismos de vigilancia previstos frente a esta enfermedad.

El afectado es un hombre de 69 años que se encuentra ingresado en cuidados críticos en el Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, según ha podido conocerse de fuentes sanitarias.

La aparición del caso no supone, sin embargo, que el virus haya llegado ahora por primera vez a la provincia. La Junta de Andalucía mantiene durante 2026 un programa específico que combina la vigilancia de mosquitos, animales y posibles casos humanos, con una red desplegada por toda la comunidad.

Pizarra llevaba meses dentro del sistema de vigilancia

Hay un dato especialmente significativo al revisar la documentación oficial de la Junta.

Ya en la primera semana de junio, Pizarra registró una densidad moderada de hembras de especies de mosquitos potencialmente transmisoras, con capturas situadas entre 100 y 500 ejemplares por trampa. En aquella misma situación aparecían Fuente de Piedra, Marbella y Mijas.

Pero existe una diferencia fundamental: en aquel momento no se había detectado circulación del virus.

Todos los análisis realizados entonces daban resultado negativo y tampoco se había diagnosticado ningún caso humano de fiebre del Nilo Occidental en Andalucía.

Por tanto, la presencia de mosquitos capaces de transmitir la enfermedad no significa por sí misma que estén infectados.

Ahora la situación cambia al haberse confirmado el primer caso humano de 2026 en la provincia.

Una red de más de 200 trampas para anticiparse al virus

Andalucía ha reforzado considerablemente durante los últimos años el seguimiento del virus del Nilo.

La Consejería de Sanidad dispone esta temporada de 120 trampas propias repartidas por las provincias y centraliza además los resultados obtenidos por otras administraciones e instituciones. En conjunto, recibe información de alrededor de 215 puntos de trampeo.

El objetivo no es únicamente conocer cuántos mosquitos existen.

Las capturas se analizan para detectar precozmente la posible circulación del virus y permitir que las autoridades puedan adaptar el nivel de riesgo y las medidas de control de cada municipio. Las especies especialmente vigiladas pertenecen al género Culex, principalmente Culex pipiens y Culex perexiguus.

La vigilancia se complementa con el seguimiento de posibles infecciones en animales y con la búsqueda activa de casos humanos graves o formas neuroinvasivas.

Más de 400 agentes de Salud Pública trabajan con los ayuntamientos

El dispositivo autonómico tampoco se limita a las trampas.

La Junta desplegó este verano alrededor de 400 agentes de Salud Pública para realizar labores de seguimiento y asesoramiento a los municipios andaluces.

Entre sus funciones se encuentra comprobar los planes municipales de vigilancia y control de vectores, revisar las actuaciones realizadas contra los mosquitos y determinar si las medidas adoptadas se corresponden con el nivel de riesgo existente.

Solo desde el inicio del periodo de mayor presencia de mosquitos y hasta mediados de junio se habían realizado 759 verificaciones en 164 municipios andaluces, además de revisiones de imbornales y otros puntos susceptibles de favorecer su proliferación.

La vigilancia comenzó incluso durante el invierno

Otro aspecto que refleja la estrategia preventiva es que el seguimiento ya no se limita a los meses de verano.

Entre diciembre y marzo funcionaron 44 trampas distribuidas por las ocho provincias andaluzas.

En Málaga se observaron algunos incrementos puntuales de especies transmisoras, pero todos los análisis virológicos efectuados durante aquel periodo fueron negativos para el virus del Nilo Occidental.

Con la llegada de las temperaturas más altas se amplió el dispositivo hasta alcanzar las 120 trampas propias de la Junta, además de las aportadas por otras administraciones e instituciones.

¿Cómo puede protegerse la población?

La prevención pasa principalmente por reducir las picaduras de mosquitos y evitar lugares donde puedan reproducirse.

La propia Junta recomienda utilizar repelentes autorizados, vestir ropa clara que cubra brazos y piernas cuando exista una elevada presencia de mosquitos y colocar mosquiteras en puertas y ventanas.

También resulta importante eliminar pequeñas acumulaciones de agua en viviendas y jardines. Macetas, cubos y otros recipientes pueden convertirse en lugares adecuados para el desarrollo de larvas, por lo que deben revisarse periódicamente. Piscinas, albercas y lavaderos también requieren un mantenimiento adecuado.

Un primer caso que eleva la vigilancia en Málaga

La confirmación del positivo de Pizarra marca, por tanto, el primer caso humano conocido en Málaga durante la temporada 2026, pero se produce dentro de un dispositivo de seguimiento que llevaba meses funcionando en la provincia.

La Junta mantiene una sección específica del Programa FNO 2026, donde centraliza el seguimiento de los casos humanos y de las denominadas Áreas en Alerta.

Ahora la atención se centra especialmente en Pizarra, mientras continúa la evolución del paciente ingresado y las actuaciones de vigilancia y prevención frente a los mosquitos transmisores.