Para Antonio y todos sus compañeros de Airbus, con nuestro profundo reconocimiento.
(Por Eduardo Madroñal Pedraza) En estos tiempos confusos en que los escasos poderosos y muy ricos nos confunden y nos enfrentan para que la inmensa mayoría no luchemos, para que no nos unamos, para que no nos solidaricemos, hay luces que parece que vienen del cielo, pero en realidad vienen del suelo.
¿Pueden ustedes pensar que una rústica pancarta que reza ‘beneficios en los cielos, condiciones por los suelos’ sea levantada por ingenieros de Airbus en huelga? Es una pancarta con un valor universal ahora en España: los beneficios del Ibex35 por los cielos, las condiciones laborales y sociales de los demás por los suelos. Y la aparente anomalía es que ha aparecido en la huelga de los trabajadores de Airbus, en la que ingenieros y otro personal que teletrabaja se han convertido en un inesperado chispazo.
Mientras Airbus ha obtenido unos beneficios récord de 5.221 millones de euros en 2025, un 23% más que el año anterior, y, con un creciente incremento del negocio militar, en el primer trimestre de este año, sus ganancias han crecido todavía más, 2.243 millones de euros, un 47% más en comparación al mismo periodo de 2025; todos los trabajadores, en la producción y en las oficinas, han sufrido una acelerada pérdida de poder adquisitivo en los últimos años.
Que la lucha en Airbus contra las condiciones abusivas de empobrecimiento laboral haya escalado hasta los niveles de los ingenieros y de los que teletrabajan, ha golpeado a los que todavía no son conscientes de que en España los pocos se enriquecen a costa de empobrecer a los muchos. Y ha pillado a contrapaso a algunos que no confían en la fuerza de la gente explotada y oprimida.
Una victoria, incluso antes del referéndum
Más allá del resultado del referéndum de los trabajadores, de las reivindicaciones ganadas, de las maniobras de Airbus para dividir a los sindicatos, para enfrentar a la representación sindical oficial y al elegido comité de huelga, para enfrentar a los representantes sindicales con los trabajadores en lucha, la huelga ha sido un éxito y un ejemplo para las actuales movilizaciones sindicales en España.
Entre los huelguistas algunos ya peinan canas y acarrean ingenierías, pero hay mucha gente joven y eso es novedoso porque para muchos de ellos esta es la primera vez que se movilizan. Son trabajadores muy distintos, de oficinas, muchos ingenieros e ingenieras, los que iniciaron este conflicto, aunque también hay personal técnico y de producción.
Ha sido una movilización y unidad desconocidas hasta ahora en Airbus [no hablamos de las luchas históricas de cuando Airbus era Construcciones Aeronáuticas S.A. (CASA) en los finales de la dictadura fascista de Franco] por el número de días, y en especial por la unidad de los huelguistas de distintos departamentos, centros de trabajo e, incluso, de edades, expresada en las continuas asambleas de trabajadores.
Evidentemente la olla estaba hirviendo desde hace años, con un deterioro de condiciones laborales en materia salarial y de derechos. Curiosamente ha sido la reducción del teletrabajo la chispa que ha dado a luz a la movilización. La explosión ha derribado todas las barreras de edades, de mentalidades e incluso de responsabilidades.
El conflicto laboral en Airbus España ha pillado por sorpresa y ha llegado más allá de lo esperado. No solamente a la dirección de Airbus, sino también a los representantes sindicales, que se han encontrado con que detrás de la chispa, el recorte del teletrabajo, había un profundo descontento por los salarios y otras condiciones laborales. Es un movimiento de los trabajadores, que ha exigido a los sindicatos ir a la huelga.
Una humilde propuesta, una Corriente de Clase y Unitaria
Hay una alternativa luminosa, trabajar por una Corriente de Clase y Unitaria, trabajar por la unidad de todos los trabajadores en un frente único de la clase obrera. No hablamos de una “nueva organización sindical”. Porque los sindicatos siguen siendo las principales organizaciones del movimiento obrero y concentran la experiencia histórica de lucha. Hablamos de fortalecer los sindicatos e impulsar la afiliación en el conjunto de sindicatos, apoyándose en el fortalecimiento de la unidad sindical, y en la unidad de la clase obrera y del resto de los trabajadores.
Hace falta un programa con exigencias mínimas como redistribuir la riqueza para dar una alternativa frente a la sobreexplotación. Una línea de clase y unitaria, que parte de la defensa de los intereses obreros en cada momento y promueve la unidad de acción. Una organización democrática y asamblearia, donde las asambleas de afiliados y trabajadores detenten el poder democrático y la capacidad de decisión.
Eduardo Madroñal Pedraza












