Sergio Cerdán, del chiringuito La Tómbola, conquista el primer puesto en la XII edición del Concurso de Espetos de la Costa del Sol, una cita que vuelve a poner en valor una de las tradiciones gastronómicas más emblemáticas de la provincia

Hablar del verano en Málaga es hablar de playas, chiringuitos y del inconfundible aroma de las brasas junto al mar. Ese patrimonio gastronómico volvió a convertirse en protagonista durante la XII edición del Concurso de Espetos de la Costa del Sol, que reunió en Torremolinos a algunos de los mejores espeteros de la provincia para demostrar que el espeto continúa siendo uno de los grandes símbolos de la cocina malagueña.

Tras la valoración del jurado, el primer premio fue para Sergio Cerdán Cervantes, del chiringuito La Tómbola, perteneciente al Grupo Bar América, gracias a una elaboración que destacó por el dominio del fuego, el punto de cocción y el equilibrio de sabores.

El podio lo completaron Miguel Ángel de los Ríos, del Chiringuito Marina Playa de Rincón de la Victoria, con el segundo puesto, y Miguel León Navarrete, del Chiringuito La Mar Bonita de Torremolinos, que obtuvo la tercera posición.

Una tradición que sigue siendo un emblema de Málaga

Más allá de la competición, el certamen volvió a demostrar que el espeto es mucho más que una forma de cocinar el pescado. Es una seña de identidad que forma parte de la cultura popular malagueña y uno de los grandes atractivos para quienes visitan la Costa del Sol.

Durante la jornada, vecinos y visitantes pudieron disfrutar de una espetada popular con precios asequibles, además de un ambiente festivo que culminó con música en directo, convirtiendo el concurso en una auténtica celebración de la gastronomía local.

El arte de cocinar con brasas

Los participantes fueron evaluados atendiendo a aspectos como la técnica en el manejo de las brasas, el punto de sal, la presentación y la cocción del pescado, cualidades que siguen distinguiendo a los grandes maestros del espeto y que convierten esta especialidad en una referencia gastronómica reconocida dentro y fuera de la provincia.

Organizado por el Círculo de Empresarios de la Costa del Sol y el Ayuntamiento de Torremolinos, el concurso vuelve a consolidarse como uno de los eventos gastronómicos más representativos del verano malagueño y como un escaparate para poner en valor la calidad de los profesionales que mantienen viva una tradición centenaria.El mejor espeto de la Costa del Sol ya tiene dueño: Torremolinos se corona en un certamen que reivindica la esencia de Málaga