Los jubilados del SAS en Málaga han respondido al informe Diagnóstico Málaga 2026. Datos, retos y propuestas para mejorar la atención sanitaria, impulsado por el Colegio de Médicos de Málaga. El colectivo asegura compartir parte del diagnóstico sobre los problemas de la sanidad malagueña, aunque discrepa de algunas de las soluciones planteadas y defiende un mayor refuerzo de los recursos propios del sistema sanitario público.

Los jubilados del SAS en Málaga defienden reforzar los recursos públicos

Una respuesta a las propuestas del Colegio de Médicos

COMUNICADO A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

EL GRUPO DE JUBILADOS Y JUBILADAS DEL SAS RESPONDEN AL INFORME DEL COLEGIO DE MEDICOS DE MÁLAGA

Hace unos días la prensa local se hizo eco del estudio presentado por el Colegio de Médicos de Málaga titulado «Diagnóstico Málaga 2026. Datos, retos y propuestas para mejorar la atención sanitaria». Agradecemos a quienes encargaron el estudio (el Colegio Médico de Málaga), a sus autores (la empresa consultora KPMG) y a sus patrocinadores (la Fundación Unicaja) por su aportación al debate público sobre las carencias sanitarias en nuestra ciudad.

El grupo de jubiladas y jubilados del SAS, concuerda en parte con el diagnóstico del Colegio de Médicos de Málaga, y reconocemos la aportación de algunos datos que coinciden en buena medida con los problemas que venimos denunciando hace tiempo:  el crecimiento poblacional superior al 10%, la insuficiente dotación de Atención Primaria, los 127 días de espera media para acceder a un especialista, entre 160 y 200 días para una intervención quirúrgica y solo 1,6 camas hospitalarias públicas por cada 1.000 habitantes frente a 2,30 en España, así como el déficit de recursos sociosanitarios, de salud mental y el envejecimiento de las plantillas médicas, con un 27% de facultativos mayores de 65 años…

Pero algunos datos estructurales que aporta el estudio del Colegio Médico son sesgados por corporativos: la carencia de médicos, que es real en algunas especialidades, como la medicina de familia, radiología, dermatología, etc…, no son las únicas: enfermeras, fisioterapeutas y otros profesionales son también muy escasos. Tampoco se destaca en el informe la infrafinanciación de las actividades de Salud Pública de Andalucía, ni se analizan los problemas de gestión y gobernanza de un sistema tan tensionado, que son fundamentales para mejorar la eficiencia y evitar duplicidades y errores, a veces trágicos (recordemos el caso del cáncer de mama) y disminuyen aún más la eficiencia y la seguridad.

Nuestra mayor discrepancia es con las soluciones propuestas, cuya orientación coincide con la política sanitaria del actual gobierno andaluz y frente a ellas nosotros proponemos reforzar el Sistema Sanitario Público autonómico, garantizando el mantenimiento de su carácter público, universal, equitativo, gratuito en el momento del uso, de provisión pública y gestión directa, orientado a la excelencia, a la autosuficiencia y al exclusivo interés de la población, con vocación hegemónica en el sector y sin ninguna dependencia de intereses privados.

No negamos la relación existente entre los sectores público y privado, pero la colaboración no puede ser la excusa para que la sanidad privada parasite a la sanidad pública, ni para que ésta dependa de aquella. Tampoco puede ser la justificación para que una parte cada vez mayor del presupuesto sanitario público se desvíe a conciertos privados para servicios que deberían ser proporcionados por el Sistema Sanitario Público de Andalucía.

El incremento de los conciertos con la sanidad privada en los últimos años, no ha resuelto el problema de las listas de espera. Por el contrario: se han aumentado, tanto en Atención Primaria como en hospitales, en las pruebas diagnósticas y en las intervenciones quirúrgicas, pese al incremento del gasto sanitario y a la concertación con la privad

El pasado mes de abril presentamos 210 medidas para mejorar la sanidad pública andaluza y malagueña, creemos que son aportaciones para superar el actual deterioro de la asistencia sanitaria en nuestra comunidad y que padecen sus consecuencias las personas que residen en ella. Entre estas propuestas destacamos una de ella por las conclusiones que plantea el Colegio de Medico:

La relación entre la sanidad pública y la privada debe ser complementaria y no sustitutiva. Los servicios privados solo deberían contratarse cuando no puedan ser prestados con recursos públicos, de forma puntual y no estructural, mientras se corrige el déficit del sistema público.

Ante la situación actual de las listas de espera, es imprescindible aprovechar al máximo los recursos ya existentes: mantener abiertas las camas y quirófanos, programar actividad quirúrgica y consultas en turnos de mañana y tarde, maximizar el uso de los medios diagnósticos y mantener los centros de salud abiertos de 8 a 20 horas los días laborables.

Proponemos utilizar los recursos previstos para conciertos con la sanidad privada a reforzar los medios propios y a retribuir adecuadamente a los profesionales. Una cosa es colaborar y otra muy distinta sustituir.

No olvidemos que el fin último de una empresa privada (aunque sea sanitaria) es generar beneficios económicos a sus propietarios, mientras que el del Sistema Sanitario Público es mejorar la salud de los ciudadanos a un coste asumible.

Seguiremos con atención la reforma anunciada por el vicepresidente y consejero de Sanidad, Antonio Sanz, presentada como «la mayor modernización y reforma estructural» de la historia del SAS, cuyo desarrollo está previsto que comience en octubre.

El debate no es únicamente cómo gestionar el deterioro existente, sino qué modelo sanitario queremos para Andalucía.

Grupo de Jubilados y Jubiladas del SAS en Málaga