El Dique de Levante se llenó para despedir una edición de récord con una jornada cargada de nostalgia, rock, pop y emoción que consolidó al BRISA como una de las grandes citas musicales del verano en España

El BRISA Festival 2026 puso el broche de oro a su sexta edición con una última jornada memorable en el Puerto de Málaga, donde miles de personas disfrutaron de un cartel que unió varias generaciones alrededor de la música. Pignoise, M-Clan, La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La M.O.D.A.) y OBK protagonizaron una noche inolvidable que confirmó el excelente momento que atraviesa el festival.

La jornada arrancó con la sensibilidad de Sienna, que conquistó al público con canciones como Qué fácil es caer, Si yo fuera tú o Café para dos. Poco después, Ángel Stanich desplegó su inconfundible rock alternativo con un directo cargado de personalidad en el que no faltaron clásicos como Carbura! o Mátame Camión. Uno de los momentos más especiales llegó con la aparición sorpresa del malagueño Sarria, que interpretó junto a Stanich el tema Escupe fuego.

La nostalgia tomó el protagonismo con el esperado regreso de Pignoise. La banda madrileña hizo viajar al público a los años 2000 interpretando algunos de sus mayores éxitos, entre ellos Te entiendo, Todo me da igual y Nada que perder, en uno de los conciertos más celebrados de la noche.

El rock continuó con M-Clan, que celebró sus tres décadas de trayectoria con un repertorio repleto de himnos. Temas como Carolina, Llamando a la Tierra o Miedo fueron coreados por miles de asistentes en un concierto sólido que volvió a demostrar la vigencia de la formación liderada por Carlos Tarque.

Pignoise, M-Clan, La M.O.D.A. y OBK firman un cierre histórico del BRISA Festival 2026 en el Puerto de MálagaMientras tanto, el Escenario Málaga mantuvo la actividad durante toda la jornada con las actuaciones de RBT, The Ripples, Javypablo, Anadie y La Trinidad, reafirmando la apuesta del festival por combinar artistas consolidados con nuevas promesas del panorama nacional. El MINI Stage también volvió a convertirse en escaparate para nuevos talentos con los conciertos de Idaira Siles, Guarino, Nina Raku y Bravo Bravo.

Uno de los momentos más intensos de la noche llegó con La M.O.D.A., que convirtió el Dique de Levante en una auténtica fiesta colectiva gracias a un potente directo en el que sonaron canciones como Héroes del sábado, PRMVR, San Felices y 1932.

El cierre correspondió a OBK, que puso el broche definitivo con un recorrido por sus 35 años de trayectoria. El artista, con raíces malagueñas al ser Jordi Sánchez natural del Valle de Abdalajís, hizo bailar al público con grandes clásicos del pop electrónico español como Historias de amor, El cielo no entiende o Ay Haití!, poniendo el punto final a una edición que será recordada como una de las más exitosas de la historia del festival.

Durante tres días, el BRISA Festival ha reunido a miles de asistentes en el Puerto de Málaga, consolidándose como uno de los grandes eventos musicales del verano y manteniendo además su carácter solidario, destinando los beneficios a Cruz Roja.