Movimientos vecinales condenan la ampliación el concepto de Muelle Uno hacia Málaga Este
Málaga para Vivir El Palo-Pedregalejo, Extinction Rebellion y Supervivencia de los Baños del Carmen han convocado una concentración
esta tarde a las 19.30 en el bosque de eucaliptos del Balneario de los Baños del Carmen, para manifestar su oposición a las obras para crear una playa artificial y un nuevo espigón en los Baños del Carmen.
Málaga para Vivir El Palo – Pedregalejo afirma que este plan “es una actuación más de las tantas que ha hecho el Ayuntamiento de Málaga para desplazar el concepto de Muelle Uno hasta El Palo”, afirma su portavoz Antonio Medines.
El proyecto pretende regenerar los actuales 2.700 metros de playa y bosque de eucaliptos para crear una zona de 12.700 metros cuadrados que constará de un espigón en parte sumergido hasta los cuatro metros de profundidad, una playa con aportación artificial de 73.000 m³ de arena transportada desde el río Totalán y el arroyo Jaboneros, y la sustitución de algunos de los eucaliptos actuales por la incorporación de otras especies.
“Los Baños del Carmen constituyen un espacio natural ligado históricamente a la ciudad de Málaga que se ha conservado hasta hoy como un espacio no mercantilizado.
Necesita una intervención mínima puesto que ya es un paseo marítimo por el que cualquiera puede pasear sin tener que pisar cemento y queremos que siga siendo un espacio para uso y disfrute de todos los malagueños”, afirma Medines.
Estas obras forman parte de Plan de Renovación Integral del litoral del Distrito Este de Málaga, que incluye las intervenciones urbanísticas ya comenzadas en el paseo marítimo de Pedregalejo y la futura remodelación del paseo marítimo de El Palo.
El Roquedal, considerado Bien de Interés Cultural, es hoy es un refugio para la flora y fauna marina de roca, donde se encuentra, entre otras la lapa Patella ferrugine, endémica del Mediterráneo y en peligro crítico de extinción, así como las gorgonias, un tipo de coral. Ecologistas en Acción han denunciado el riesgo que las obras suponen para la conservación de estas especies marinas por la turbidez del agua, así como la operación extractivista de la arena por la consecuente degradación de los ecosistemas fluviales.











