La desaparición del histórico ejemplar de la barriada malagueña provoca indignación vecinal y abre interrogantes sobre su mantenimiento. Málaga ya ha vivido otras movilizaciones ciudadanas en defensa de su patrimonio verde.
🌳 MÁLAGA | MEDIO AMBIENTE
Hay decisiones que pueden ejecutarse en unas horas, pero cuyas consecuencias necesitan décadas para repararse.
La tala completa del histórico ficus de la barriada de La Paz, situado en la plaza Juan Ruiz Sánchez, junto al Parque del Oeste, ha provocado una importante reacción entre los vecinos después de que parte del ejemplar se quebrara durante la madrugada del pasado domingo.
El Ayuntamiento de Málaga ha justificado su retirada por la grave deshidratación sufrida por el árbol tras las altas temperaturas del verano y ha anunciado su sustitución por otro ejemplar.
Sin embargo, queda una pregunta difícil de ignorar:
Si el ficus había sido revisado por técnicos municipales el 22 de junio y entonces se encontraba en buenas condiciones, ¿cómo se llegó apenas dos meses después a una situación que terminó con su tala completa?
🌳 Más de cuarenta años no se sustituyen plantando otro árbol
El ficus llevaba décadas formando parte del paisaje de La Paz. Su enorme copa proporcionaba sombra a una plaza utilizada diariamente por mayores, familias y jóvenes y se había convertido en parte de la identidad del barrio.
Por eso decir simplemente que será sustituido resulta insuficiente.
Un árbol nuevo puede ocupar el mismo espacio, pero no sustituye ambientalmente a un ejemplar adulto que ha necesitado más de cuarenta años para alcanzar ese porte.
La seguridad de las personas debe estar siempre por encima de cualquier otra consideración. Si el árbol representaba un peligro real, el Ayuntamiento tenía la obligación de actuar.
Pero precisamente por tratarse de una decisión irreversible, también parece razonable exigir transparencia.
¿Qué mantenimiento recibió durante el verano? ¿Qué detectó exactamente la revisión de junio? ¿Cómo llegó a sufrir una deshidratación tan grave? ¿Existían alternativas para conservar parte del ejemplar? ¿Qué informe determinó finalmente que la tala completa era inevitable?
😡 La respuesta de los vecinos
Más de un centenar de personas se han concentrado en la plaza para mostrar su rechazo y reclamar información sobre lo sucedido.
Sobre los restos del árbol han aparecido mensajes de despedida y recuerdos de quienes durante décadas disfrutaron de su sombra.
No estamos hablando solamente de nostalgia. En una Málaga que soporta veranos cada vez más calurosos, los grandes árboles urbanos son infraestructura ambiental: proporcionan sombra, reducen la temperatura y hacen más habitables nuestras calles y plazas.
La política municipal sobre el arbolado no puede limitarse a actuar cuando aparece el peligro. La prioridad debería ser prevenir, conservar y conseguir que la tala sea siempre el último recurso.
🌳 Málaga ya ha vivido otras batallas por sus árboles
Para quienes llevamos décadas viviendo Málaga, estas imágenes tampoco son completamente nuevas.
Quien firma estas líneas recuerda especialmente, hace ya varias décadas, la movilización ciudadana alrededor de aquel viejo nogal de la zona de Herrera Oria. Fueron otros tiempos y otra Málaga, pero ciudadanos llegaron a movilizarse para intentar evitar la desaparición de un árbol que consideraban parte de su entorno.
Los años pasan y las administraciones cambian, pero algunas imágenes se repiten.
Y existen ejemplos mucho más recientes de lo que puede conseguir la defensa ciudadana del medio ambiente.
🍊 Mari Carmen Mestanza y una lucha que merece ser recordada
Ahí está Mari Carmen Mestanza, uno de los rostros fundamentales de la defensa de la Vega de Mestanza frente al proyecto de la EDAR Málaga Norte.
Durante años, vecinos y propietarios han defendido una de las últimas grandes zonas agrícolas de Málaga y sus miles de naranjos, mandarinos y limoneros.
Mari Carmen llevó esa defensa ante administraciones, medios de comunicación y tribunales, convirtiéndose en una de esas personas que demuestran que enfrentarse a decisiones que se consideran perjudiciales para el medio ambiente puede servir para cambiar las cosas.
El TSJA terminó anulando el anteproyecto de la depuradora y posteriormente la Junta de Andalucía paralizó las obras.
Son casos muy diferentes y no deben confundirse, pero dejan una reflexión común: la ciudadanía tiene derecho a preguntar, fiscalizar y exigir explicaciones cuando está en juego un patrimonio natural que pertenece también a las generaciones futuras.
❓ El ficus no puede volver; las explicaciones, sí
El ficus de La Paz ya no volverá.
Durante décadas creció hasta convertirse en una gigantesca sombrilla natural bajo la que transcurrió parte de la vida del barrio. Bastaron unas horas para hacerlo desaparecer.
Ahora corresponde al Ayuntamiento de Málaga explicar con transparencia cómo un árbol considerado en buenas condiciones en junio terminó siendo talado completamente apenas dos meses después.
Porque sustituirlo es necesario.
Pero plantar mañana un árbol joven nunca podrá equivaler a conservar correctamente uno que necesitó más de cuarenta años para convertirse en parte de un barrio.
Y quizás esa sea la verdadera cuestión que deja el ficus de La Paz:
¿Estamos cuidando los grandes árboles de Málaga antes de que sea demasiado tarde para salvarlos?









